En la ciudad de South El Monte, las bandas alegraron con su música a centenares, en el Séptimo Festival de Nayarit en California. [Fotos: ‘Chiquilín’ García]
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Este fin de semana la celebración del Día de la Independencia de México se anticipó con dos fiestas que aprovecharon cientos de familias del Sur de California.

Por un lado, los michoacanos alegraron a sus paisanos con una feria en el Hollywood Park Casino de Inglewood y, por otro, los nayaritas remarcaron por qué la banda es su género musical por excelencia.

"Somos mexicanos y nos gusta todo México", señaló Francisco Javier Cruz, originario de Jalisco y quien acudió al Sexto Festival Cultural de Michoacán acompañado de su esposa Tomasa.

Corundas, nacatamales, artesanías, juegos mecánicos, raspados, aguas frescas y una gama de grupos de música regional mexicana fueron parte del menú de esta festividad.

Ventura Sánchez y su familia llegaron tras los deliciosos sabores de su tierra. "Venimos buscando las corundas y los tamales", señaló precisamente Sánchez, quien dejó su pueblo hace 25 años por venir a Estados Unidos.

Para su esposa Bertha, con celebraciones como ésta "se extraña menos" el estado que la vio nacer.

Los locales de comida fueron el punto obligatorio de visita. Para muestra un botón: Rosa Amescua, quien se encargó de cocinar 500 corundas con cien libras de masa, dijo que en unas cuantas horas se vendieron 150 piezas de este platillo típico.

Luis Sandoval, presidente de la Federación Californiana de Michoacanos (FECADEMICH) indicó que entre seis mil y siete mil personas acudieron sólo al primer día del festival (sábado). Esto es, cuatro veces más que en la primera edición del mismo.

"Hubo asiáticos, afroamericanos, anglosajones. Esa era la idea, de hacerlo para que todos participaran; necesitamos dar a conocer nuestra cultura", dijo.

Hoy lunes, la celebración continúa hasta las 10:00 p.m. con la presentación de Pedro Rivera, Los Cadetes de Linares y La Migra.

A más de 20 millas de distancia, en la ciudad de South El Monte, cientos de familias abarrotaron un campo deportivo para bailar la música de banda.

Así, muchos retaron las altas temperaturas para estar presentes en el Séptimo Festival de Nayarit en California.

Desde la ciudad de Santa Ana, a más de 30 millas de distancia de ahí, doña María Ramírez, originaria de Bahía de Banderas, Nayarit, acudió para disfrutar la calidez de sus paisanos y escuchar el ritmo de sus amores.

"Vengo porque está bonito, se siente uno como en su tierra", comentó mientras tomaba video a uno de los grupos participantes.

Por el candente sol, no faltaron los paraguas y sombreros, aunque estos últimos no estuvieron acompañados del atuendo completo.

Sentado en primera fila, con sus botas de trabajo, Gabriel Benítez, de Tepic, Nayarit, esperaba a que el cantante conocido como El Flaco Elizalde, apareciera en el escenario.

"Esta es la primera vez que vengo, pero los bailes folklóricos es lo que más me gustó", manifestó.

Cuando el sonido de la trompeta y la tambora se hicieron escuchar, empezó el zapateado, las vueltas y el baile que los nayaritas extendieron hasta que el sol se ocultó.