Cuando Andrew Domínguez tenía 12 años de edad, en 1998, ya le habían matado a dos de sus mejores amigos en esa guerra callejera que disputan las pandillas y que en Los Ángeles parece no tener fin.
De chiquillo Andrew vivía en Boyle Heights, donde a principios de los años 90, pandillas como Varrio Nuevo Estrada, Evergreen, Lil East Side, Cuatro Flats, KAM 13 y una docena más, se enfrentaban en esa lucha de barrios y búsqueda de identidad.
En aquel ambiente era difícil que Andrew pudiera sobresalir, sobrevivir. Las pandillas y su violencia eran su entorno. Por eso sus padres, don Silvino y doña Sandra decidieron mudarse a South El Monte y alejarlo de lo que veían como una trampa difícil de escapar.
"Ellos querían un mejor futuro para mí, por eso siempre me empujaron a continuar con mis estudios", cuenta este joven de 22 años de edad.
Fue ese apoyo familiar, considera Andrew, lo que lo ha llevado por el camino correcto para iniciar su carrera profesional y conseguir un buen empleo como técnico en operaciones de video de la cadena deportiva de televisión ESPN.
"Yo llevaba una vida difícil en Boyle Heights, iba por el camino incorrecto", reconoce este joven de brazos tatuados. "Por eso nos mudamos, probablemente fue lo mejor que hicieron mis padres por mí, porque pude entrar a la escuela secundaria".
Al terminar el ciclo escolar cuando tenía 18 años, Andrew decidió interrumpir sus estudios y empezar a trabajar.
‘Sigue estudiando’"Pero allí yo sólo sabía de deportes, era el capitán del equipo de futbol americano, y en los trabajos eso de nada sirve. Por eso tuve que trabajar en la construcción, en almacenes, de mantenimiento, todo eso".
Solía llegar cansado todas las tardes a casa después de una larga jornada laboral. Su madre, viendo que estaba estancado, de nueva cuenta le insistió en que debía continuar estudiando.
"Ella me dijo que la educación era la única forma de salir adelante", cuenta el orgulloso hijo.
En octubre se enteró de que en Torrance abrirían una escuela, el Centro de Educación de TV y Radio, lo que le llamó la atención. Para cursar los siete meses de estudios debía pagar 12 mil dólares y gracias a que cuenta con un buen crédito, logró conseguir un préstamo.
El jueves por la noche Andrew se graduó y ya cuenta con un buen empleo.
"ESPN me contrató después de trabajar con ellos en abril pasado, porque mi instructor me eligió para ser su asistente técnico en la transmisión de un programa de los X Games en San Diego".
"Si me hubiera quedado en ese ambiente de pandillas, probablemente no estaría aquí… Tal vez estaría muerto o atrapado en un trabajo que no me gusta".
A Andrew le queda claro que el apoyo y los consejos de sus papás, de su tía Ana Hernández y de sus abuelos fueron primordiales para salir adelante.
"La educación me ha puesto en un mejor lugar, me hace feliz", dice mientras espera recibir su diploma de graduado.
¿Será pandillero?Expertos recomiendan a los padres a identificar señales para determinar la posible asociación de los hijos en las pandillas.
» A continuación una serie de pistas a tomar en consideración:
Físicas:
Cambio en forma de vestir
Peinados extraños
Tatuajes
Repentino uso o sobreuso de maquillaje
De comportamiento:
Asistencia irregular a la escuela o trabajo
Poca o ninguna participación en actividades de la familia
Uso de palabras diferentes o extrañas
Asociación con amigos extraños
Permanencia afuera mucho más tarde de lo normal
Siempre deseando estar solo
Uso de alcohol u otras drogas
Tener dinero o comprar cosas sin una fuente de ingreso
Comportamiento extraño y malhumor
No verbales de comunicación:
* Escritura muy estilizada o extraña
* Escritura en libros, papeles o cuadernos como las inscripciones que hacen las pandillas en paredes
* Señas con las manos
Por otra parte, los expertos recomiendan no precipitarse a juzgar mal. Aunque el hijo presente algunas de las "señales", no necesariamente significa que esté asociado con una pandilla. Por ello es necesaria la comunicación con el hijo primero y después con alguien que ofrezca orientación.
El Centro está localizado en los edificios de Televisión Nacional Móvil (NMT) en Torrance. Pueden inscribirse a sus cursos estudiantes de más de 18 años con diploma de Secundaria o GED que hablen buen inglés o español. Los programas se imparten en ambos idiomas.









