Estudiantes en el seminario de investigación y fortalecimiento de la juventud en la Universidad de Pepperdine. [Fotos: AURELIA VENTURA/La Opinión]
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A sus 16 años, Alejandro Núñez siente que está a punto de entrar en casa ajena, como si fuera a la guarida del lobo. Pero afirma que tratará de sacar el máximo provecho de ella. De creencias republicanas, este alumno de la secundaria Bell viajará a Denver para participar en la Convención Nacional Demócrata. Pero no como espía, sino como investigador.

“Lo veo como una experiencia de aprender lo que opina el otro lado. En mi caso estoy en contra de la inmigración ilegal y de favorecer a los indocumentados, pero entender al otro bando te hace más inteligente”, dijo el estudiante. “Te formas un punto de vista más claro y te ayuda a saber de qué forma se puede trabajar juntos”.

Al lado de otra docena de jóvenes latinos que cursan el último año de secundaria, Alejandro toma parte estos días del seminario de investigación y fortalecimiento de la juventud que desarrolla la Universidad de Pepperdine en colaboración con el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD).

“El objetivo es darle a estos jóvenes las herramientas a su alcance para que investiguen qué temas afectan a su comunidad, qué es lo que les preocupa para que después puedan involucrarse en participar y regresar algo positivo a su vecindad”, dijo Anthony Collatos, director del programa universitario.

Los alumnos participantes, de cuatro secundarias diferentes del sureste del condado, fueron seleccionados por sus dotes de liderazgo más que por sus calificaciones académicas. Durante parte de la jornada de ayer, aprovecharon para preguntar a algunos medios, entre los que se encuentra La Opinión, sobre temas como la inmigración, la educación y por qué los latinos están retrasados respecto a otros grupos.

A juzgar por sus inquietudes, estos estudiantes tienen claro que para ellos una de las prioridades es que los hispanos, a medida que van ganando terreno en el país, necesitan mejores oportunidades.

“Quisiera saber qué es lo que haría por nosotros. No por todo el país, sino en concreto para las minorías”, dijo Amanda Álvarez, otra de las participantes, al ser cuestionada sobre qué le preguntaría al próximo presidente si lo tuviera delante. Sin embargo, y pese a confiar en que ganará Barack Obama, dice conocer cuál es el juego político.

“Sólo dicen o hacen lo que el votante quiere escuchar. Cuando Hillary Clinton se comió un taco, todos dijeron ‘es una de las nuestras’, pero muchas veces lo que hablan sólo se quedan en promesas”, agregó la estudiante.

Tecnología y salud son otros dos de los temas que tienen como referencia para aprender más durante estos días.

Carina Chacón, quien estudia en la secundaria South Gate, trabajó el verano pasado en una clínica médica donde le tocó ver “el trato que reciben muchos latinos que llegan sin seguro y que por no tener dinero esperaron hasta último momento para ir al doctor”.

“Sobre todas las ideas que tiene Obama, me gustaría preguntarle cómo las va a poner en práctica, porque para todo hace falta dinero y la solución tampoco es subir los impuestos”, dijo esta alumna que quiere estudiar derecho “para defender a la gente” como los pacientes que vio en la clínica médica.

Paneles informativos, charlas con expertos y profesores universitarios completan el programa en el que de momento los 13 jóvenes han demostrado apetito por preguntar sobre muchas de las injusticias que consideran están afectando a la comunidad latina de EEUU. Y de su visita a Denver esperan traer, cuando menos, respuestas.

“De seguro que nos vamos a traer la experiencia”, dijo Nestor Sastre, quien piensa dedicarse a la ingenieria automotriz al finalizar el próximo curso. “Pero también espero que podamos saber cómo se puede mejorar la educación, las escuelas, que no haya tanta deserción y evitar las pandillas y las drogas. Estos problemas son los que nos afectan más de cerca”.