Tras el primer año cumplido después de que la junta directiva del Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD) marcara la meta de llegar al 100% de graduación en 2015, los resultados iniciales no han sido demasiado buenos.
Hace un año, Mónica García, presidenta de la junta y promotora de aquella medida, señaló que curso tras curso el LAUSD tendría que ir mejorando para alcanzar ese objetivo, aumentado el índice de graduación.
Aunque sí se han visto progresos comparado con el pasado año –pero no en todas las escuelas- los datos revelados por el Departamento de Educación de California no encajan matemáticamente con lo esperado para los administradores del LAUSD que han señalado que el progreso realizado es "insatisfactorio".
El 66.4% de los estudiantes que entraron en el noveno grado hace cuatro años se graduaron el pasado curso con un diploma en la mano, superando todas las clases y aprobando el examen de salida de la secundaria. Este índice supone un 2.5% de incremento sobre el año anterior.
A falta de siete años para la meta fijada, el LAUSD tendría que conseguir un progreso anual de graduación de 4.8% en cada año.
"Todavía tenemos mucho trabajo difícil por delante en nuestros esfuerzos de mantener a los estudiantes en las escuelas, involucrarlos académicamente y trabajar hacia la obtención del diploma de secundaria", reconoció el superintendente David Brewer.
El promedio de graduación en California se situó el pasado curso en 79.5%, y aunque descendió 3.9 puntos porcentuales del índice mostrado un año antes, aún sigue siendo superior a la tasa que demuestran los estudiantes de Los Ángeles.
"No deberíamos estar satisfechos hasta que este número de graduados incremente notoriamente y hasta que todos nuestros estudiantes completen con éxito la secundaria", indicó Ray Cortines, asistente del superintendente.






