Eric A. Manríquez le había planteado hace tiempo a Juan, su compañero por cinco años, irse a Amsterdam a contraer matrimonio, ya que no podían hacerlo en California, donde viven.
"Eso fue antes que aprobaran el matrimonio gay en España", comenta Eric. "Ahora ya no tenemos que irnos tan lejos".
Una decisión de la Suprema Corte de California, emitida ayer, elimina la prohibición de matrimonio entre parejas del mismo sexo y abre la puerta para que miles de parejas gays que viven en California se casen si así lo desean.
"No hay palabras para comunicar la euforia que sentimos", dijo ayer Jeff Kors, director de Equality California, una organización que defiende los derechos civiles de los gays. "Por primera vez en nuestra vida el gobierno dice que somos realmente iguales y valorados".
A juzgar por la alegría de las parejas que esperaron la decisión ayer en las escalinatas de la Suprema Corte en San Francisco, son muchos los que desean ese reconocimiento.
"Estamos encantadas, este es uno de los días más felices de mi vida" dijo Paulie Cooper, quien junto con su pareja Jenny Rizo, participó de la demanda. "Mi pareja y yo hemos estado juntas 19 años y hoy el gobierno reconoce que nuestra familia es importante y que finalmente podemos tener la boda que deseamos".
La decisión sólo permite matrimonios en California, aunque no hay requisitos de residencia, por lo que podrían venir parejas de otros estados o países a casarse aquí.
El estado de Massachusetts había sido hasta ahora el único que había aprobado el matrimonio gay, pero luego aprobó una ley que requería que las parejas que se casaban allí vinieran de estados donde no se prohibía la unión o que tuvieran la intención de mudarse a Massachusetts. Eso dejaba fuera a la mayoría de los estados del país, incluyendo a California.
Es por eso que Eric y Juan, ambos mexicanos de nacimiento pero residentes en Estados Unidos desde hace años estaban pensando, como muchos otros, buscar la forma de contraer matrimonio en donde fuera permitido.
"Estoy satisfecho de que finalmente el estado de California nos ve como personas", dijo Eric. "Es un sentimiento de igualdad, como latino, como gay y como persona, que es muy importante para nosotros".
El compañero de Eric no tiene documentos legales y esta decisión no cambiaría eso, ya que el gobierno federal que otorga los beneficios migratorios no reconoce el matrimonio gay.
"Nuestra posición es más difícil aún, por la cuestión de los papeles", dijo Eric. "Pero al menos ya podemos tener la misma igualdad que las parejas homosexuales en California".
La pareja piensa casarse en cuanto les sea posible.
"Nos llegó de sorpresa y no tenemos nada preparado", dijo Eric, quien es del Distrito Federal. Su compañero es de Guanajuato.
"Como mínimo, vamos a ir a pedir la licencia de matrimonio y luego planear algo bonito para invitar a nuestras familias", agregó, indicando que ambos manejan varias propiedades de renta y acaban de comprar una casa que piensan remodelar para vivir. También está entre sus planes el adoptar uno o más hijos.
"Lo nuestro es un plan de vida de aquí en adelante. Yo espero que esto haga que las personas se pongan a pensar que no porque dos personas sean del mismo sexo no se pueden amar", dijo. "Somos iguales que todo el mundo".








