El senador estatal Mark Ridley -Thomas, quien el martes resultó ganador en la contienda como representante del Distrito 2 en la Junta de Supervisores del condado de Los Ángeles, señaló en su primera comparecencia pública tras la jornada electoral, que el bienestar de las familias latinas es una de sus prioridades.
A primera hora de la mañana de ayer miércoles, el senador estatal compareció ante un amplio grupo de personalidades y organizaciones que lo apoyaron durante la campaña.
La victoria fue celebrada particularmente por los diversos sindicatos que aportaron 8.5 millones de dólares a su campaña, y que muchos consideran uno de los aspectos clave para la derrota de su contrincante el concejal Bernard Parks, quien obtuvo algo más del 38% de los votos frente al 61% conseguido por Ridley-Thomas.
"El nuevo supervisor traerá el cambio a nuestras comunidades de familias trabajadoras", opinó María Elena Durazo, secretaria ejecutiva y tesorera de la Federación Americana del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO).
Los sindicatos hicieron un especial esfuerzo por motivar a los votantes latinos a participar en la elección del nuevo miembro de la Junta de Supervisores, y Durazo enfatizó que muchos de los trabajadores de limpieza, hoteles y servicios que los sindicatos respaldan pertenecen a esta minoría.
"Como supervisor continuaré con la misma filosofía que ya practicaba cuando era maestro de secundaria y celebraba con mis estudiantes el Cinco de Mayo y el Día de Muertos", afirmó Ridley-Thomas, señalando que pondrá especial énfasis en "reforzar el puente que une a las minorías hispana y afroamericana".
En el Distrito 2 que comprende buena parte del centro y sur del condado de Los Ángeles incluyendo áreas como Crenshaw y Watts, así como las ciudades de Compton y Carson, entre otras, existen más de cien mil votantes latinos registrados.







