Seguramente le ha pasado tener que llevar a sus hijos a la escuela y que no encuentra estacionamiento o tiene que mirar de refilón el espejo para asegurarse que no viene una patrulla policial porque, con tantos vehículos, se quedó en una segunda o tercera fila.
Sin embargo, todos esos inconvenientes podrían ahorrarse si en lugar de usar el auto llegara caminando para dejar a los pequeños.
El problema es que "todo el mundo tiene prisa y la falta de tiempo hace que se use el vehículo [para llegar] hasta a lugares a los que podemos ir caminando", señaló Raquel Rivas, portavoz nacional de la campaña Caminar a la Escuela, cuya jornada se celebra hoy en todo el país y en algunas regiones como California se extiende durante toda la semana.
En el Estado Dorado se espera que hasta el próximo viernes, al menos 300 mil estudiantes, acompañados de sus padres, participen en esta iniciativa que cumple 11 años y se está promoviendoen 1,850 escuelas para crear hábitos saludables.
"La actividad física y una buena nutrición son fundamentales para el buen desarrollo de los niños. Caminar a la escuela durante esta semana, y hacerlo durante el resto del año, es una forma saludable de comenzar el día", reseñó Mark Horton, director del Departamento de Salud Pública de California.
Aunque portavoces del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) señalaron que ningún plantel de esta institución participará en el programa, por contra mantienen la iniciativa Rutas Seguras, a través de la cual se proveen caminos alternativos para que los alumnos que lleguen caminando a las escuelas no tengan que enfrentarse a peligros potenciales como pandillas o incluso el tráfico.
De hecho, la seguridad es otra de las razones por las que subirse al auto se ha visto como la solución para sortear cualquier peligro, aunque a veces el riesgo esté en los mismos vehículos.
"Ningún estudiante de menos de 10 años debería cruzar solo una carretera, porque después de esa edad es cuando comienzan a tener conciencia de los peligros y de algunas normas de tráfico", dijo Rivas. "Por eso se les enseña a velar por su propia seguridad, siempre acompañados de un escolta o un adulto".
La ciudad de Los Ángeles mantiene vigentes el programa Autobús Escolar Caminante, donde se forman grupos de voluntarios para caminar a los planteles, así como la iniciativa Pasaje Seguro, dirigida a los estudiantes de secundaria, con más riesgo de enfrentar a las pandillas.
"En todos estos programas la clave es la participación de la comunidad y que los padres se involucren, para mandar un claro mensaje de que respaldan a los estudiantes", señaló Jazmín Ortega, portavoz de la alcaldía. "Pero sucede que muchas veces los padres no saben cómo participar".
"Tenemos que crear más conciencia en la comunidad sobre la posibilidad de poder ir caminando a la escuela y de los riesgos que pueden traducirse en la falta de seguridad", dijo por su parte Cricket Allen, madre de gemelas de 5 años y cofundadora de Bot Beverages, empresa que estará repartiendo hoy gratuitamente bebidas nutritivas entre los estudiantes que lleguen caminando a algunos planteles, como la primaria Lincoln, en Redondo Beach.
Los expertos recomiendan no hacer todo el trayecto en automóvil, sino estacionarlo a cierta distancia del campus, para así poder ejercitar.
Lo más importante, es repetirlo a diario y no sólo les recuerdan que es "hora de dejar el auto para ir caminando a la escuela".









