WASHINGTON D.C.-—Ofertas de cooperación y de repudio ha causado en Estados Unidos, el asesinato de 72 ciudadanos de Centro y Sudamérica en el estado fronterizo de Tamaulipas.
"Estamos listos para cooperar con México, con quien tenemos una muy estrecha relación, en cuanto nos soliciten nuestra asistencia", dijo el del Departamento de Estado, Phillip Crowley, en su rueda de prensa diaria.
Hasta el momento, el gobierno estadounidense ha especificado que no ha recibido ninguna petición formal por parte de México para colaborar en la investigación del caso, pero eso no ha impedido que la Administración manifieste su disponibilidad de hacerlo.
Tampoco, ha obstaculizado, que temas domésticos como la reforma migratoria se asomen a la luz de la tragedia. "Somos conscientes de los riesgos que corren aquellos que hacen este tipo de migraciones, ya sea por la amenaza de violencia de esos cárteles o el abrasador calor, esa es una de las razones por las que nosotros, Estados Unidos, comprendemos totalmente que parte de la solución a esto es una reforma migratoria integral", enfatizó Crowley.
No obstante, además de las palabras de apoyo, desde Washington han surgido también fuertes críticas a la situación al sur de la frontera. "La masacre demuestra de lo que son capaces las organizaciones criminales, así como el grado de confianza sobre la impunidad de la que gozan en México", dijo Angela Sanbrano, Presidenta de la Alianza Nacional de Comunidades de Latinoamérica y el Caribe (NALACC).
"Las políticas oficiales punitivas, así como la incapacidad de las autoridades mexicanas a garantizar el bienestar de todas las personas, incluidos los inmigrantes en tránsito, han contribuido en gran medida al ambiente que llevó a este horrendo crimen, y muchos otros abusos similares cometidos diariamente en México, en particular contra los inmigrantes ", agregó Sanbrano.
Temas Relacionados
Personas:
Lugares:
Organizaciones:







