WASHINGTON, D.C.— No existe duda respecto a que hoy las dos reuniones en la Casa Blanca para discutir inmigración, han generado la atención del Congreso y medios de comunicación. Sin embargo, más allá de las intenciones, los activistas demandan resultados concretos, en un escenario legislativo complejo.
Un anteproyecto y una fecha clara para introducir una propuesta de ley en el Senado que no pase de abril, es lo que movimientos como Reforma Por América están exigiendo tanto a la Casa Blanca, como a las partes involucradas en las negociaciones en el Capitolio.
Consultado respecto a la posibilidad de tener un anteproyecto en un corto plazo, el senador Charles Schumer contestó a La Opinión que "cómo lo ha dicho antes, Lindsey Graham y yo estamos trabajando, sólo tenemos un par de cosas más que concretar. Una de ellas es contar con un segundo republicano para el proyecto y la otra es tener a los sindicatos y negocios en la misma página en relación al área del flujo futuro de trabajadores. Pero no estamos acercando, estoy optimista"."No pasaremos una reforma migratoria si no es bipartidista. Hemos tenido largas discusiones con Graham y con otros, pero siempre ha dicho que quería un segundo republicano. Al principio pensamos que sería más fácil ya que Mel Martínez estaba de acuerdo, sin embargo, luego se retiró y ha sido difícil encontrar un segundo republicano. Tenemos prospectos en los que estamos trabajando, no me daré por vencido", agregó Schumer.
El personal del legislador demócrata ha sostenido conversaciones con cercanos a los senadores Richard Lugar (R-IN) y George Voinovich (R-OH), sin embargo nada concreto ha salido de estos encuentros.
A su vez, Schumer se reunió la semana pasada con el senador de Texas, John Cornyn, quien es el republicano de mayor rango en el subcomité de inmigración de la Cámara Alta, no obstante nada parece haber avanzado en este frente.
"Cornyn ha sido una de las personas que estábamos mirando. Al principio parecía interesado, ahora no sabemos", comentó Schumer al salir de una conferencia de prensa sobre trabajos, ayer.
Fuentes al interior del Senado aseguraron a La Opinión que el principal obstáculo por el que las negociaciones sobre reforma migratoria no cuentan con un segundo republicano, se debe a que "durante las conversaciones no se ha mostrado en papel un lenguaje legislativo con el que se puedan generar compromisos". Esto además de cuestionar el real peso de Graham para empujar un proyecto de ley migratorio con sus colegas.
Por otra parte, Graham dijo a medios de comunicación que al "final del día el Presidente necesita dar pasos más concretos. Una línea en el discurso del Estado no ayudará a concretar nada", dijo a Politico.
Un mensaje que parece unirse al de grupos activistas. Ali Noorani, director ejecutivo de Nacional Immigration Forum, quien será parte de la reunión que tendrán con miembros de la Administración hoy, dijo que "el Presidente necesita demostrar su compromiso con este tema, más liderazgo y desafiar a Graham".
La Casa Blanca por su parte, ha reiterado en varias ocasiones la voluntad de Obama de trabajar en este tema y no ha respondido a las críticas a nivel público.
La persona designada por el Presidente para apoyar el diálogo migratorio en el Congreso, la Secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, ha sostenido diferentes reuniones con las partes interesadas. A su vez, la Administración ha apoyado con asesoría legislativa los intercambios en el Capitolio.
Sin embargo en este punto, lo que las partes están exigiendo del Presidente, es un esfuerzo más evidente y claro a nivel público, Un punto que probablemente Obama no podrá otorgar, considerando que ni siquiera la reforma de salud ha superado los obstáculos en el Congreso.