Los proyectos pendientes de reforma de salud no incluyen ningún tipo de cobertura pública para indocumentados y el presidente Barack Obama mismo ha dicho que incluir a las personas sin papeles crearía "mucha resistencia".
No obstante, esto no ha impedido una campaña de opositores, entre los cuales se encuentran conocidas organizaciones cabilderas anti inmigrantes como la Federación Americana de Reforma a la inmigración FAIR, quienes denuncian supuestos "huecos" en los proyectos que beneficiarían a personas sin documentos.
"Muchos estadounidenses han usado las reuniones públicas (town halls) para expresar su oposición a cubrir extranjeros ilegales bajo la propuesta de reforma de salud", afirma un comunicado de FAIR.
Hace unos días, en New Hampshire, un grupo de manifestantes contra la reforma de salud en uno de los famosos "town halls" se manifestó más abiertamente: "No necesitamos a los ilegales, que los deporten a su país y la segunda vez con un tiro en la cabeza".
Sin embargo, los proyectos de reforma de salud pendiente no sólo no cubren a los indocumentados, sino que los activistas están luchando por clarificar y ampliar la cobertura para un grupo particularmente vulnerable, porque no califican para ayuda pública: los inmigrantes legales durant los primeros 5 años de su residencia.
"En las propuestas, ellos siguen excluidos de los programas públicos como Medicaid y SCHIP durante los primeros años de residencia", dijo Jennifer Ng’andu del Concilio Nacional de La Raza, una organización cabildera pro inmigrante en D.C. "Además tendrán la obligación de comprar seguro como todo el mundo, pero no la misma facilidad para obtener cobertura si son pobres".
Por otra parte, se propone que los residentes legales excluidos de otros programas públicos –aquellos en sus primeros 5 años de residentes- sí tengan acceso a la compra de seguro subsidiado en el llamado "insurance exchange", una suerte de mercado agrupado de seguros privados que también competirán con una opción pública por el negocio de asegurados individuales.
Esto con la idea de que tal competencia baje los precios de las primas de seguro.
Parte del problema en las inconsistencias de la cobertura a latinos, dicen algunos activistas, es que el liderazgo latino no ha demostrado coraje en defensa de la cobertura para su comunidad.
La doctora Jane Delgado, presidenta de la Alianza Hispana para el Cuidado de Salud dice que grupos como el de ella "han estado en la discusión desde el primer día". "Estamos preocupados porque nuestro liderazgo nacional está más bien callado en estos temas…en ambos partidos, los latinos no han llevado la voz cantante", dijo Ng’andu.
Para Rosalío Muñoz, un activista de Los Angeles y fundador de Latinos por una Reforma de Salud, el grupo latino del Congreso sí ha estado activo, pero es necesario elevar la voz de la comunidad latina en el debate.
"El grupo latino participó con el grupo asiático y el afroamericano en plantear las reformas necesarias para sus comunidades, el congresista Raul Grijalva de Arizona ha tenido gran liderazgo en esto", dijo Muñoz, "Lo que no hemos tenido hasta ahora y esto es un error, es un town hall o reunión pública bilingue en los barrios latinos".
Según cifras del PEW Hispanic Center, 59% de los indocumentados no tienen seguro, tampoco 29% de los latinos residentes legales. Sólo 14% de los ciudadanos latinos no tiene cobertura de salud.
"Claramente no vas a deportar a los 12 millones de indocumentados, la única alternativa política es no cubrirlo, pero cómo puede ser sostenible si la idea es cubrir a todo el mundo para reducir el riesgo a la salud pública y el costo de los seguros", dijo José Calderón sociólogo de Pitzer College.
Agregó que este es un anticipo de lo que pasará cuando se plantee una reforma migratoria.
"Hay quienes están usando el tema de inmigración para conjurar oposición a la reforma, como están usando otros temas para asustar a la gente", indicó "Este tema es parte del debate de inmigración y nos da una probadita de lo que podemos esperar cuando haya una propuesta de reforma migratoria".
Hay quienes creen que será desastroso para la reforma dejar sin cubrir a los indocumentados o a un sector mayor de la comunidad inmigrante.
Delgado afirma que hasta ahora no ha habido cambios en cuanto a la actitud de no cubrir a los indocumentados, pero que muchos de ellos, según un estudio del PEW, tienen cobertura de una u otra forma, sea en clínicas locales o pagadas de su bolsillo. También, aunque menos comun, por medio de empleadores.
"Los indocumentados sin cobertura son alrededor de 7 a 8 millones de personas", dijo Delgado.
La alternativa es esperar a una reforma migratoria que los legalice pero esta no sería la solución si tampoco pueden tener cobertura como residentes legales en sus primeros 5 años.La población latina es una de las más afectadas por la crisis en el sector de la salud: uno de cada tres personas no aseguradas es latina. La Casa Blanca está tratando de informar a los latinos sobre sus alternativas y los mitos y realidades de la reforma, dijo Luis Miranda, portavoz hispano. Acaban de dar a conocer un sitio de internet donde, incluso, se pueden hacer preguntas en español que serán respondidas en el mismo. También pueden ver videos en español o con subtítulos en ese idioma. La dirección es www.whitehouse.gov/realitycheck/es