Michelle asistió a un festival escolar para honrar la efeméride.[Foto: AP]
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WASHINGTON, D.C. — El presidente Barack Obama celebró ayer el 5 de Mayo en un ambiente austero, en el que le reiteró a México su deseo de trabajar para superar el momento difícil que enfrenta el pueblo mexicano con una crisis financiera iniciada en Estados Unidos, la violencia del narcotráfico y la gripe porcina.

"De algo estamos seguros: Los buenos vecinos trabajan juntos cuando están frente a retos comunes", dijo Obama. "Y es por eso que trabajamos estrechamente con el gobierno mexicano para identificar y tratar las enfermedades causadas por este nuevo tipo de gripe".

La celebración del 5 de Mayo, la festividad mexicana más popular en Estados Unidos, fue audazmente aprovechada por el embajador mexicano Arturo Sarukhán para hablar de la situación en que millones de inmigrantes indocumentados se encuentran en la nación a la espera de mejores tiempos.

En ese sentido, citó la necesidad de trabajar en favor de esa comunidad a fin de que "su voz sea oída" y su participación tomada en cuenta como impulso de la prosperidad de Estados Unidos que, recordó, "es un país de inmigrantes".

Sarukhán dijo que muchos afirmaban que los inmigrantes eran invisibles cuando en realidad "no son visibles porque nos rehusamos a verlos".

Esta ha sido la primera celebración del 5 de Mayo por Obama en la Casa Blanca y tuvo marcadas diferencias con las que solía hacer su antecesor, George W. Bush. A diferencia de la caravana de artistas que desfilaban por la Casa Blanca durante el gobierno de Bush, en esta ocasión sólo estuvo presente un grupo musical, el Mariachi Reyna de Los Ángeles, integrado por mujeres.