WASHINGTON, D.C.- En medio de especulaciones en Washington respecto al posible retraso en la obtención de la polémica reforma de salud, la pregunta por el destino de la reforma migratoria es esencial. Sin embargo, a pesar de la incertidumbre, grupos pro inmigrantes insisten en que la viabilidad de la legislación es cada vez más fuerte.
Desde que el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, presentó las bases de la propuesta legislativa sanitaria en el Senado se ha estado esperando la estimación de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO).
La espera, además de la oposición a la reforma vociferada por legisladores republicanos y de las dudas entre los senadores demócratas más conservadores, han comenzado a sembrar preguntas en relación al límite de tiempo que se había delineado para sacar este proyecto adelante: el Día de Acción de Gracias.
El problema no parece estar en la Cámara de Representantes, en donde la semana pasada se difundió la propuesta de salud, la que probablemente sea votada antes del viernes.
En el Senado el ambiente no se ve tan fluido. No obstante, fuentes al interior del Capitolio indicaron que los defensores del proyecto esperan tener las estimaciones de CBO "en un par de semanas".
Además, el portavoz de la oficina de Reid, José Parra, dijo a La Opinión "que esperan tener el proyecto listo para que llegue a la oficina del Presidente para Navidad".
Por otra parte, el vocero de la Casa Blanca aseguró que no hay cambios en los tiempos estimados. "La Cámara Baja va a votar en días. En cuanto al Senado, la Administración comparte el compromiso de pasar una reforma significativa para Navidad y nos moveremos rápidamente una vez que CBO entregue la información", explicó.
En todo caso, los posibles retrasos en la Cámara Alta no parecen representar, por ahora, un obstáculo serio para la reforma migratoria, en la opinión de grupos pro inmigración. "Aunque la reforma de salud siguiese en debate en febrero, eso todavía le da oportunidad al debate de inmigración. Si llega hasta abril, nos afectará. No es un tema de tiempo, sino de apoyo", explicó Frank Sharry, director ejecutivo de Americas Voice.
Sharry aseguró que existe un ambiente más intenso en torno a este tema, tanto por parte de la Administración como en el Congreso. Miranda comentó que "como siempre, la administración mantiene un diálogo constante con la comunidad en una gran variedad de temas, como inmigración, reforma de salud, educación y economía".
Por otra parte, se espera que la Secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, designada para impulsar esta legislación en el gobierno, realice un discurso en el Centro para el Progreso Americano durante los próximos días sobre este tema.
Ali Noorani, director ejecutivo del Foro de Inmigración Nacional, también es optimista. "El presidente se ha mantenido firme en su apoyo a aprobar la reforma migratoria en el año 2010. Con la reforma de salud, el Congreso necesita demostrar que tiene el liderazgo y la habilidad para concretarla", dijo.
Consultado respecto a las otras prioridades legislativas impulsadas por el Presidente Obama, como reforma financiera regulatoria y energía, Noorani tampoco considera el trabajo ya avanzado en estas áreas en el Congreso como algo negativo.
"Basado en las conversaciones que hemos tenido, ellos no están diciendo, esto es primero y esto después, sino que se trata de lo que tenga viabilidad, lo que se pueda ganar y obtener los votos", aseguró.
El próximo miércoles 18 de noviembre, la campaña Reforma Migratoria Pro América auspiciará una conversación nacional sobre la reforma migratoria con el congresista demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez. Miles de personas a través del país podrán participar en la llamada telefónica.