Luis V. Gutiérrez (FOTO: Archivo)
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WASHINGTON, D.C.- En medio de especulaciones en Washington respecto al posible retraso en la obtención de la polémica reforma de salud, la pregunta por el destino de la reforma migratoria es esencial. Sin embargo, a pesar de la incertidumbre, grupos pro inmigrantes insisten en que la viabilidad de la legislación es cada vez más fuerte.

Desde que el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, presentó las bases de la propuesta legislativa sanitaria en el Senado se ha estado esperando la estimación de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO).

La espera, además de la oposición a la reforma vociferada por legisladores republicanos y de las dudas entre los senadores demócratas más conservadores, han comenzado a sembrar preguntas en relación al límite de tiempo que se había delineado para sacar este proyecto adelante: el Día de Acción de Gracias.

El problema no parece estar en la Cámara de Representantes, en donde la semana pasada se difundió la propuesta de salud, la que probablemente sea votada antes del viernes.

En el Senado el ambiente no se ve tan fluido. No obstante, fuentes al interior del Capitolio indicaron que los defensores del proyecto esperan tener las estimaciones de CBO "en un par de semanas".

Además, el portavoz de la oficina de Reid, José Parra, dijo a La Opinión "que esperan tener el proyecto listo para que llegue a la oficina del Presidente para Navidad".

Por otra parte, el vocero de la Casa Blanca aseguró que no hay cambios en los tiempos estimados. "La Cámara Baja va a votar en días. En cuanto al Senado, la Administración comparte el compromiso de pasar una reforma significativa para Navidad y nos moveremos rápidamente una vez que CBO entregue la información", explicó.