WASHINGTON.— Un remoto distrito electoral de Nueva York, donde el martes habrá una elección especial para cubrir una vacante a la Cámara de Representantes de EE.UU., ha desatado una inesperada guerra en las filas republicanas.
La pelea interna oculta dos visiones para el futuro del partido- la primera defiende una línea más conservadora que implica, entre otras cosas, la oposición al aborto y el matrimonio gay. La segunda apuesta por un giro al centro para ampliar la base electoral de cara a futuras citas con las urnas.
Esa tensión quedó patente en el distrito número 23 de Nueva York, NY-23, donde se enfrentaban, hasta ayer, la republicana moderada Dede Scozzafava, con el abogado demócrata Bill Owens y el conservador independiente Doug Hoffman.
Sin embargo, Scozzafava, rezagada en las apuestas, que señalan un empate entre Owens y Hoffman, anunció ayer su retirada de la campaña.
El ala más conservadora de los republicanos optó por no apoyar a Scozzafava, una moderada que respalda el derecho al aborto y la unión entre parejas del mismo sexo.
Scozzafava defendió los recortes de impuestos aprobados por el Gobierno de George W. Bush, se opone a gran parte del actual plan de la reforma sanitaria de la Casa Blanca y había recibido el apoyo de la Asociación Nacional del Rifle.
Pero esas credenciales no convencieron al núcleo duro del partido. Scozzafava sí logró la bendición de influyentes dirigentes republicanos como el líder de la minoría en la Cámara de Representantes John Boehner y el propio presidente del partido, Michael Steele.
Tanto Boehner como Steele defienden un giro al centro como estrategia para ampliar la base electoral de cara a las elecciones legislativas de 2010 y las presidenciales de 2012.
Otra visión tienen otros pesos pesados del partido, entre ellos algunos con s ambiciones presidenciales, como la ex gobernadora de Alaska Sarah Palin y el gobernador de Minnesota Tim Pawlenty, ambos partidarios de Hoffman.
Chris Kofinis, columnista del periódico "The Hill", especializado en el Congreso, señalaba en un artículo esta semana que la guerra civil que se gesta en las filas republicanas promete prolongarse más allá de los comicios del martes en Nueva York.
Kofinis pronostica que la tensión promete salpicar los comicios legislativos de 2010 y las elecciones primarias para elegir un candidato a la Casa Blanca en 2012.
De momento, las peleas entre los republicanos han ayudado al candidato demócrata que aparece empatado con Hoffman en las últimas encuestas, todo un logro si se tiene en cuenta que el distrito ha estado en manos republicanas desde 1871.
Más allá de esa contienda, el martes se celebrarán también comicios a gobernador en Virginia y Nueva Jersey, así como elecciones para la alcaldía de Nueva York, que se espera siga controlando el actual regidor, Michael Bloomberg.
Los comicios servirán para tomar el pulso político a republicanos y demócratas por primera vez desde las presidenciales de noviembre del año pasado.Los analistas esperan que las contiendas ofrezcan, además, pistas sobre la satisfacción de los votantes con la gestión del actual mandatario de EE.UU., Barack Obama, el primer presidente demócrata que ganó en Virginia en más de 40 años.
Pese a ese triunfo, las encuestas sitúan en cabeza al republicano Bob McDonnell, que lleva una ventaja de más de diez puntos al demócrata Creigh Deeds.
Los demócratas han dominado la residencia del gobernador durante los últimos ocho años y analistas políticos como el profesor de la Universidad de Virginia Larry Sabato creen que una victoria republicana sería significativa para el partido.
La Casa Blanca ha tratado de sacar hierro al asunto al echar mano de una encuesta divulgada esta semana por el diario The Washington Post en la que un 70% de los consultados afirmó que no pretenden que su voto sea un veredicto sobre Obama.