La asambleísta Dierdre Scozzafava y Doug Hoffman en uno de los debates. (FOTO: AP)
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WASHINGTON.— Un remoto distrito electoral de Nueva York, donde el martes habrá una elección especial para cubrir una vacante a la Cámara de Representantes de EE.UU., ha desatado una inesperada guerra en las filas republicanas.

La pelea interna oculta dos visiones para el futuro del partido- la primera defiende una línea más conservadora que implica, entre otras cosas, la oposición al aborto y el matrimonio gay. La segunda apuesta por un giro al centro para ampliar la base electoral de cara a futuras citas con las urnas.

Esa tensión quedó patente en el distrito número 23 de Nueva York, NY-23, donde se enfrentaban, hasta ayer, la republicana moderada Dede Scozzafava, con el abogado demócrata Bill Owens y el conservador independiente Doug Hoffman.

Sin embargo, Scozzafava, rezagada en las apuestas, que señalan un empate entre Owens y Hoffman, anunció ayer su retirada de la campaña.

El ala más conservadora de los republicanos optó por no apoyar a Scozzafava, una moderada que respalda el derecho al aborto y la unión entre parejas del mismo sexo.

Scozzafava defendió los recortes de impuestos aprobados por el Gobierno de George W. Bush, se opone a gran parte del actual plan de la reforma sanitaria de la Casa Blanca y había recibido el apoyo de la Asociación Nacional del Rifle.

Pero esas credenciales no convencieron al núcleo duro del partido. Scozzafava sí logró la bendición de influyentes dirigentes republicanos como el líder de la minoría en la Cámara de Representantes John Boehner y el propio presidente del partido, Michael Steele.

Tanto Boehner como Steele defienden un giro al centro como estrategia para ampliar la base electoral de cara a las elecciones legislativas de 2010 y las presidenciales de 2012.