"Tenemos una investigación en curso, tenemos autoridad de investigar posibles violaciones constitucionales y lo estamos haciendo por partida doble: una por posible uso de perfil racial en detenciones y otra por acusaciones de negar tratamiento médico a indocumentados en las cárceles", explicó Pérez.

Sin entrar en detalles, indicó que este tipo de caso, en caso de hallarse razones legales, podría terminar en un acuerdo de consentimiento para forzar reformas en los departamentos investigados.

El vice procurador apuntó que en caso de los delitos de odio y del repunte en la actividad de grupos racistas, "sabemos que además, no se reporta todo lo que ocurre".

"Hay un aumento de este tipo de ataques de un 50%, pero estimamos que debe ser mucho mayor", indicó.