WILMINGTON, Carolina del Norte.— Las advertencias de tormenta tropical se extendieron ayer a zonas al sur de la ciudad de Nueva York, mientras los estados de las costas atlánticas se preparaban para la llegada de la tormenta tropical Hanna.
Los meteorólogos advirtieron que Hanna podría convertirse en huracán antes de la llegada a costas estadounidenses después de pasar cerca de las Bahamas el jueves.
La advertencia de tormenta tropical regía desde el paso de Altahama, en Georgia, hasta Chincoteague, Virginia, al sur de Maryland. También había un alerta hasta Washington, DC.
La advertencia significa que se anticipan condiciones de tormenta tropical dentro de las 24 horas.
A las 5:00 a.m., hora del este (9:00 de la mañana, hora del meridiano de Grenwich) de ayer, Hanna tenía vientos máximos sostenidos de 105 kilómetros por hora (65 millas por hora) con centro a 690 kilómetros (430 millas) al sur de Wilmington, Carolina del Norte. La tormenta se aceleraba y avanzaba hacia el noroeste a 32 kilómetros por hora (20 mph).
Algunos estados sureños declararon estado de emergencia y las autoridades instaron a los residentes a trasladarse tierra adentro el jueves a medida que Hanna se acercaba a las costas, donde podría desencadenar intensas ráfagas y lluvias entre Carolina del Sur y Maine.
Simultáneamente, las autoridades vigilaban el intenso huracán Ike, que pese a que en la madrugada de ayer viernes se empezó a reducir a tormenta de categoría 3, todavía era considerado peligroso por el Centro Nacional de Huracanes.
Y como todavía había apagones y problemas por el paso del huracán Gustav en Louisiana, Arkansas y Mississippi, la Agencia Federal de Emergencias y otros grupos de socorro lidiaban con tres tormentas a la vez.









