TRÍPOLI, Libia.— La secretaria de Estado Condoleezza Rice sostuvo ayer una entrevista con Moamar Gadafi, siendo la funcionaria estadounidense de mayor jerarquía que visita Libia en más de medio siglo, en un hecho que habría dejado atrás los atentados, represalias, suspicacias e insultos que marcaron la relación entre los dos países durante décadas.
"La relación ha cambiado de forma positiva por varios años hasta ahora, y creo que esta noche efectivamente marca una nueva etapa", dijo Rice tras una cena tradicional musulmana, durante el ayuno del mes de Ramadán, en la residencia oficial de Gadafi en Bab el Azizia, el mismo lugar atacado por las fuerzas aéreas estadounidenses en 1986, tras un atentado en Alemania que fue atribuido a Libia. La pequeña hija de Gadafi murió en la ofensiva estadounidense.
"Ciertamente hablamos sobre aprender de nuestras lecciones", dijo Rice. "Hablamos sobre la importancia de seguir adelante. Estados Unidos, ya lo he dicho muchas veces, no tiene ningún enemigo perenne".
Rice es la funcionaria estadounidense de mayor jerarquía que visita el país norafricano en más de medio siglo. Estados Unidos considera que Gadafi se ha reformado con respecto a aquellos días cuando el presidente Reagan lo llamó "perro rabioso del Medio Oriente".
La decisión sorpresiva de Libia en el 2003 para abandonar las armas de destrucción masiva y su renuncia al terrorismo han contribuido a esta reconciliación.
El gobierno de Gadafi también ha accedido a resolver las acusaciones judiciales por la explosión del vuelo 103 de Pan Am y otros presuntos ataques terroristas que incriminan a ciudadanos libios.
"Libia ha cambiado, Estados Unidos ha cambiado, el mundo ha cambiado", afirmó el ministro del exterior Abdel-Rahman Shalgam tras la reunión con Rice. "Olvidemos lo pasado".
Estados Unidos retiró a su embajador en Libia en 1972, después de que Gadafi renunció a sus acuerdos con Occidente y repudió a Estados Unidos en discursos y comunicados públicos.
Washington rompió sus relaciones diplomáticas con Libia después de que una multitud saqueó e incendió la embajada estadounidense en 1979.
"Este es un buen comienzo", dijo Rice después del encuentro. "Es sólo un comienzo, pero creo que después de muchos años, es bueno que Estados Unidos y Libia construyan un camino hacia adelante".
En una entrevista con Al Yazira, el año pasado, Gadafi habló sobre Rice de forma extraordinaria. En la entrevista la llamó "Leezza" y dio a entender que realmente conduce al mundo árabe con el que el dirigente también ha tenido diferencias.
"Apoyo a mi muy estimada mujer negra africana", dijo. "La admiro y estoy muy orgulloso de la forma en la que se echa para atrás en su silla y ordena a los líderes árabes... Leezza, Leezza, Leezza... La quiero tanto, la admiro y estoy orgulloso de ella porque es una mujer negra de orígenes africanos".









