Luis Gutierrez (FOTO: Archivo)
WASHINGTON/AP — El congresista demócrata Luis Gutiérrez dijo ayer ante unos 200 manifestantes que estaba empezando a trabajar para que el presidente electo Barack Obama cumpla su promesa de firmar una reforma migratoria en su primer año de gobierno y terminar de inmediato con las redadas.
Dijo que si todo salía bien, en los siguientes 30 días a la asunción de Obama a la presidencia activistas proinmigración de la nación se estarían reuniendo con el grupo congresional hispano y con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, para darle un nuevo impulso a la reforma.
El anuncio fue formulado en las afueras del edificio de oficinas Cannon de la cámara, donde se congregaron bulliciosamente los manifestantes llegados de 32 de los 50 estados de la Unión con carteles en rojo y blanco que decían “¿Basta! No más redadas”.
Pelosi había dicho luego de la aplastante victoria demócrata a comienzos de noviembre que pondrá en la Casa Blanca a Obama el 20 de enero, que no creía que el Congreso pudiera entrar en un debate de la reforma migratoria en tanto no se haya resuelto la crisis económica y financiera de la nación.
Gutiérrez dijo a reporteros que Pelosi y otros miembros del nuevo gobierno que tuvieran el mismo parecer “tendrán que escuchar las miles de voces y buscar una mejor colaboración” con quienes proponen la reforma.
Dijo que si bien la crisis financiera requería de atención política “también nuestra crisis se merece la misma atención” y que si en la comunidad de inmigrantes “nos quedamos callados en este proceso de transición no van a notar que nuestra crisis requiere de un remedio y un nuevo doctor en este momento”.
Indicó que Obama no debería olvidar tampoco que estados como Nuevo México, Arizona, Colorado y Florida fueron conquistados por Obama debido a los votantes hispanos, que un 93% creían que “Obama iba a cumplir con su promesa de hacer la reforma en el primer año de su primer gobierno”.
WASHINGTON/AP — El congresista demócrata Luis Gutiérrez dijo ayer ante unos 200 manifestantes que estaba empezando a trabajar para que el presidente electo Barack Obama cumpla su promesa de firmar una reforma migratoria en su primer año de gobierno y terminar de inmediato con las redadas.
Dijo que si todo salía bien, en los siguientes 30 días a la asunción de Obama a la presidencia activistas proinmigración de la nación se estarían reuniendo con el grupo congresional hispano y con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, para darle un nuevo impulso a la reforma.
El anuncio fue formulado en las afueras del edificio de oficinas Cannon de la cámara, donde se congregaron bulliciosamente los manifestantes llegados de 32 de los 50 estados de la Unión con carteles en rojo y blanco que decían “¿Basta! No más redadas”.
Pelosi había dicho luego de la aplastante victoria demócrata a comienzos de noviembre que pondrá en la Casa Blanca a Obama el 20 de enero, que no creía que el Congreso pudiera entrar en un debate de la reforma migratoria en tanto no se haya resuelto la crisis económica y financiera de la nación.
Gutiérrez dijo a reporteros que Pelosi y otros miembros del nuevo gobierno que tuvieran el mismo parecer “tendrán que escuchar las miles de voces y buscar una mejor colaboración” con quienes proponen la reforma.
Dijo que si bien la crisis financiera requería de atención política “también nuestra crisis se merece la misma atención” y que si en la comunidad de inmigrantes “nos quedamos callados en este proceso de transición no van a notar que nuestra crisis requiere de un remedio y un nuevo doctor en este momento”.