La experiencia de trabajar en los campos le permitió a Regina Romero conocer las necesidades de los inmigrantes y trabajadores agrícolas en EEUU. (FOTO: EFE)
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Tucson, Arizona (EFE).— Regina Romero ha dedicado gran parte de su tiempo a promover el voto entre las mujeres latinas en el sur de Arizona (EEUU) e hizo historia al convertirse en la primera hispana en ser elegida para servir el en concilio de Tucson.

Originaria de la población agrícola de Somerton (Arizona), esta hija de inmigrantes mexicanos creció siguiendo junto con su familia los ciclos agrícolas.

"Mi padre llegó a Estados Unidos cuando tenía 17 años como indocumentado, después fue uno de muchos que se inscribió en el programa bracero", dijo Romero en entrevista con EFE.

Su experiencia y la de su padre en los campos agrícolas le sirvieron para conocer de cerca las necesidades y la problemática de los inmigrantes y de los trabajadores agrícolas en Estados Unidos.

Estudió en la Universidad de Arizona (UA) en Tucson y se licenció en Ciencias de la Comunicación en el año 2000.

Siendo la primera de su familia en nacer en Estados Unidos, Romero se interesó desde temprano en la importancia del voto, por lo que tan pronto cumplió los 18 años se registró para ejercerlo.

Mientras estudiaba una carrera universitaria, trabajó en varias campañas de políticos en el sur de Arizona, incluyendo la del ahora congresista demócrata Raúl Grijalva en 2002.

Fue en esta época que junto con otro grupo de mujeres fundaron el grupo "Las Adelitas", quienes trabajaron intensamente durante la campaña de Grijalva.

"Cuando terminamos y Raúl fue electo al congreso, nos reunimos y nos dimos cuenta que podríamos seguir trabajando en favor de los derechos de las mujeres latinas", dijo Romero.

Siendo cofundadora de "Las Adelitas" y de coalición "Un Día Festivo para Cesar Chávez", Romero trabajó intensamente en promover el derecho al voto entre las mujeres latinas y una mayor participación de estas en la política.