El inmigrante guatemalteco que según las autoridades estaba armado y amenazaba a transeúntes en una intersección de Westlake con un cuchillo de cinco pulgadas, recibió dos impactos de bala por parte de un agente con 13 años de experiencia dentro del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD).
Así lo dijo ayer el jefe del LAPD, Charlie Beck —en compañía del alcalde Antonio Villaraigosa, miembros de la Comisión de Policía y autoridades consulares de Guatemala—, en una conferencia de prensa que dio más datos en torno al suceso del domingo, que ya causó varias protestas ciudadanas.
Las autoridades consulares identificaron al hombre como Manuel Jamines Xum. (El apellido fue escrito Jamínez en algunos carteles distribuidos el lunes en Westlake.)
Según Beck, el domingo pasado, tres agentes en bicicleta de la División Rampart, respondieron a diferentes llamadas de radio sobre un hombre que aparentemente estaba armado con arma blanca y que amenazaba a los transeúntes en un área comercial de Westlake, cerca del Parque MacArthur.
Beck explicó que los agentes Frank Hernández, con 13 años en el LAPD y Steven Rodríguez y Paris Pineda, ambos con 5 años de experiencia; llegaron a las esquinas de la Calle Seis y la Avenida Union, respondiendo al llamado de radio de la estación. Al llegar una persona les hizo señal de que se detuvieran.
Los agentes encontraron a Jamines Xum con un arma punzante y le ordenaron en español y en inglés que soltara el cuchillo, según relató Beck.
El sospechoso no obedeció y aparentemente se abalanzó sobre los agentes de forma amenazante, provocando que Hernández disparara dos veces.
"Este fue un incidente muy trágico, pero pido a la población que respete el proceso de investigación", expresó Villaraigosa.
"Este departamento [de Policía] no es el mismo de antes y ha aprendido de su pasado", agregó el alcalde, en referencia a pasados incidentes de agresión policial en la ciudad.
Las palabras del edil vinieron luego que el lunes en la noche, varias protestas de residentes del área de Westlake terminaran con altercados entre agentes de la policía y varios manifestantes.
Al menos tres personas fueron arrestadas y cuatro agentes resultaron heridos durante las manifestaciones.
Ayer, varias personas que realizaron una vigilia en honor a Jamines denunciaron la muerte del jornalero, pidiendo una investigación independiente y transparente sobre los hechos.
"Nosotros solo queremos respuestas y saber qué fue lo que realmente pasó", expresó Manuel Marroquin, quien se identificó como un primo de Jamines Xum. "Su familia en Guatemala está destrozada y ahora solo queremos poder repatriarlo", agregó.
Según Marroquín, el inmigrante guatemalteco de 37 años deja a tres hijos huérfanos en su natal Suchitepequez y viuda a su esposa.
La Oficina del Forense del Condado de Los Ángeles dijo ayer que la autopsia aún no había sido realizada para determinar la causa de la muerte.
Aunque algunos testigos han dicho que Jamines recibió los balazos en la cabeza, las autoridades policiales no quisieron informar sobre en qué áreas del cuerpo fue impactado el inmigrante guatemalteco, ni su proximidad con los agentes.
"Pudo haber sido en la cabeza, pero es algo que lo dirá la autopsia", acotó Beck.
Asimismo las autoridades dijeron que la investigación determinará si el agente tuvo más opciones para controlar al sospechoso, como el uso de armas no letales, y si actuó de acuerdo a las políticas del departamento.
"Yo prometo que este proceso será transparente, profundo y justo", dijo el comisionado John Mack, quien explicó que las pesquisas será realizada tanto por el LAPD como la oficina del inspector general, que es un organismo independiente al cuerpo policial.
El alcalde Villaraigosa pidió a cualquier testigo presencial de los hechos que entrara en contacto con las autoridades para dar dicha información.
En un afán de calmar los ánimos y las dudas de los residentes del área, se realizará hoy a las 6:30 de la tarde una reunión comunitaria en la Escuela John H. Liechty, ubicada en el 650 South Union Avenue.