"Arizona significa estado policial" se lee en la manta que sostiene Alma Soto sobre un puente de la autopista 101, en el centro de Los Ángeles.
Ahí se colocó ayer, desde muy temprano, para recordarle a los automovilistas que ya inició el conteo regresivo de la ley SB1070.
"Está comprobado que cuando la gente empieza a tomar acción se derrotan leyes racistas", afirma Soto, integrante del grupo Todos Somos Arizona, que ha encabezado protestas en contra de una legislación que, a partir del 29 de julio, penalizará la migración ilegal.
Distintas expresiones sociales se preparan en esta metrópoli, a sólo unas horas de que entre en vigor la llamada Ley Arizona.
Una caravana de 11 autobuses con activistas, trabajadores, líderes religiosos y estudiantes partirá rumbo a Phoenix este jueves, para sumarse a marchas, foros comunitarios y vigilias de oración.
La idea principal del viaje, cuyo costo será cubierto por la Federación de Sindicatos del condado de Los Ángeles, es confrontar sin documentos de identificación una norma que permitirá a la Policía detener e interrogar a una persona sólo por sospechar que carece de estatus migratorio.
Los vehículos de la caravana portarán la frase "Todos somos iguales" y saldrán del estacionamiento del estadio de Los Dodgers.
"El énfasis principal es demostrar que nos oponemos a este ley, principalmente por el impacto que ya está teniendo en California", comentó la dirigente sindical María Elena Durazo, citando una encuesta que reveló que 75% de los votantes ocasionales piensan que una norma similar podría implementarse aquí.
El temor de los activistas es que ni las demandas, ni las manifestaciones, tengan el peso suficiente para detener la SB1070. "La historia de este país nos ha dejado con la incógnita de que es posible que la ley sí entre en vigencia", argumentó Ken Montenegro, integrante del colectivo Todos Somos Arizona.
Desde ayer y hasta el miércoles, ese grupo colocará mantas en distintas carreteras de la ciudad, pidiendo a los conductores que hagan sonar el claxon en rechazo a la denominada ley para mantener el orden público y la seguridad en nuestras vecindades.
Ayer se ubicaron en las avenidas Grand y Broadway, y la calle Spring, sobre la autopista 101, durante las horas de mayor tráfico: de 6:30 a 9:00 a.m. y de 3:30 a 6:00 p.m.
Para Mary Soto, esta movilización se convirtió en un termómetro que midió lo que piensan los angelinos sobre tal norma. "Muchas personas nos están apoyando, tocan el claxon y nos levantan el brazo. Algunos, dos o tres, nos sacaron el dedo. Es algo controversial", manifestó a La Opinión.
El viernes pasado, las duras letras del grupo de rock Rage Against the Machine retumbaron en el Hollywood Palladium, un evento que recaudó fondos para la lucha a favor de los inmigrantes indocumentados en Arizona.
"Esta noche y todas las noches, tenemos que defender a nuestros hermanos y hermanas", expresó el líder de la banda, Zack de la Rocha, reportó la prensa.
Ese mismo día, el Concejo de Los Ángeles declaró por unanimidad a agosto como Mes del Orgullo Migrante, para reconocer los aportes de los extranjeros a este país y contrarrestar el daño a la seguridad pública que, según ese cuerpo legislativo, causará la SB1070.
Según Garrick Ruiz, dirigente de Todos Somos Arizona, en aquel estado se observa el "peor ejemplo" de una estela de racismo en distintas partes de Estados Unidos.
"Están criminalizando a nuestras comunidades a través de la aplicación de leyes federales; con deportaciones, detenciones y la destrucción de las familias", dijo.
Por eso, indicó Durazo, el siguiente paso será crear un bloque de votantes hispanos más fuerte "para evitar que en el futuro tengamos una ley similar". En Arizona, la meta es incluir en el padrón a 50,000 votantes latinos adicionales.