Charles Beck, jefe del LAPD, habla en conferencia sobre la reunión de líderes policiacos con el Procurador Eric Holder, en Washington. AP
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WASHINGTON, D.C.— El jefe de policía de Los Ángeles, Charlie Beck, fue enfático al afirmar que leyes como SB1070 "condenan a las fuerzas policiales a fracasar" en su actividad, tras la reunión sostenida ayer entre representantes de seguridad de las principales ciudades del país y el Procurador General, Eric Holder.

"Si esto pasara en California, especialmente en Los Ángeles, sería severo. Inhibe que las personas se acerquen como víctimas, testigos y que participen en el proceso legal extenso vigente, para llevar un caso a juicio. Rompe la confianza con la comunidad, que hemos construido durante 32 años", aseguró Beck.

Junto a colegas provenientes de Phoenix, Tucson, Sahuarita, Filadelfia, Houston, Mineapolis, San José (CA), Salt Lake City y Montgomery County, el jefe de la policía de Los Ángeles se reunió durante cerca de una hora con Holder.

Todos coincidieron en que, durante el encuentro, insistieron al unísono en que el trabajo principal de las fuerzas de seguridad no es regular el estatus migratorio, sino proteger al público y reducir la delincuencia.

Además, resaltaron que Holder no entregó ningún indicio respecto a una posible fecha para tomar la decisión sobre si iniciar una acción legal en contra de la ley SB1070 y señalaron que reiteró el mensaje que otros representantes del Departamento de Justicia han señalado en reuniones anteriores, es decir, que "el tema se está considerando seriamente y la resolución será adoptada pronto".

De hecho, los líderes policiales aseguraron que gran parte de la conversación con Holder estuvo centrada en preguntas que el Procurador General buscaba responder, respecto a cómo una legislación como SB1070 afecta el trabajo en terreno.

"Si las personas no colaboran con la policía, sin importar qué tipo de estatus tienen, estamos condenados a fallar. No veremos los descensos que estamos experimentando hoy en nuestras jurisdicciones", dijo Beck tras el encuentro.