Cerca de 5,000 personas se congreraron frente al Capitolio para escuchar a Luis Gutiérrez y a otros líderes. Aurelia Ventura/La Opinión
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PHOENIX, Arizona.— Los efectos económicos de la ley SB1070 ya se sienten en las arcas de Phoenix, pero congresistas y activistas por los derechos humanos pidieron ir más allá y solicitaron a consumidores nacionales e internacionales a que den la espalda a la economía de Arizona.

El llamado que realizaron es hasta tanto ese estado no elimine la ley SB1070 que criminaliza a la inmigración indocumentada.

El clamor fue vitoreado por una multitud enardecida de más de 5,000 personas que la tarde de ayer se dio cita frente al Capitolio de Phoenix, donde desde tempranas horas cientos de banderas de México y EEUU ondearon al aire.

"El gobierno estatal y los condados dependen de los impuestos que paga la gente y si este estado o la gobernadora o el Senado se dan el lujo de abusar y si quieren actuar con xenofobia, entonces van a tener que atenerse a las consecuencias. Y ésta es la falta de apoyo económico a este estado", recalcó el congresista Luis Gutiérrez en su discurso. El líder del Caucus Hispano recalcó que entre el 31 de mayo y el 4 de julio, existe la oportunidad de renovar las conversaciones en torno a la reforma migratoria, una lucha que se ha reavivado debido a las acciones racistas emprendidas por Arizona.

Por su parte, Raúl Grijalva convocó a las compañías, a lo largo y ancho del país, a sumarse a un boicot económico contra esa entidad."No vamos a gastar nuestro dinero en Arizona y si el presidente Obama realmente quiere escuchar nuestro mensaje, entonces deberá dar instrucciones para que el Departamento de Seguridad Nacional no coopere con las acciones racistas de este estado", expresó Grijalva.