La gente esperaba escuchar algo, cualquier cosa; no importa cuán difícil o descabellada sonara la idea. Lo que querían era escuchar que hay una esperanza, que a pesar de todo puede ser posible una reforma migratoria. Y sí, eso fue lo que escucharon.
Cientos de personas acudieron ayer en la tarde a la Iglesia de la Placita Olvera para asistir a una reunión comunitaria con el congresista Luis Gutiérrez, representante del distrito cuatro de Illinois, autor de la propuesta de reforma migratoria HR 4321, conocida como CIR-ASAP, que cuenta con 92 patrocinadores y que podría ser discutida durante este verano.
Si bien durante las últimas semanas del 2009 había algún optimismo sobre la posibilidad de llevar el debate al Congreso en este 2010, éste se esfumo tras el discurso del Estado de la Nación del presidente Barack Obama la semana pasada, en el cual el tema migratorio fue abordado al final, en brevísimas palabras y sin definición alguna.
"Creo que todos compartimos la desilusión por la falta de importancia que le dio el Presidente al tema durante su discurso", comentó Gutiérrez en varias ocasiones durante el día, tanto en reuniones con líderes y miembros de la prensa, como con la comunidad.
"Pero nosotros no tenemos el derecho de rendirnos", añadió, provocando la algarabía de quienes lo escuchaban y esperaban eso, una señal para seguir luchando. "Debemos decirle a quienes buscan nuestro voto como lo buscó el presidente, que seas demócrata o seas republicano, si tú impides que se haga justicia con los inmigrantes, no puedes contar con nuestro apoyo".
El evento, convocado por María Elena Durazo, secretaria-tesorera de la central sindical AFL-CIO, reunió a gente de lo más diversa: jornaleros o trabajadoras de limpieza de los hoteles que llegaron organizados; padres de familia que iban a misa y se quedaron a ver qué pasaba; los que vieron que había letreros anunciando que el locutor de radio Eddie Sotelo, "El Piolín", estaría ahí, y que se sorprendieron cuando encontraron los carteles que decían "Reforma Migratoria Ahora".






