Rodeados de restaurantes de comida rápida, los vecindarios pobres en Los Ángeles tienen que lidiar con otro problema de salud pública: tiendas que venden alimentos caducos.
Un estudio de la Universidad del Sur de California (USC) encontró que uno de cada tres establecimientos en áreas de bajos ingresos exhibe al menos un paquete de carne (de aves o res) o productos lácteos con la fecha de caducidad vencida.
La investigación titulada ‘Vecino Vigilante de Alimentos’ fue conducida por la Escuela de Política, Planeación y Desarrollo de USC. Los datos se recabaron durante un año por 90 miembros de la comunidad.
Durante visitas regulares a supermercados, los participantes —seleccionados de zonas con sospecha de encontrar este problema— mantenían un registro de las fechas de vencimiento de este tipo de alimentos.
El análisis comenzó en abril de 2008 y terminó en febrero de este año. No hubo un límite geográfico para las tiendas visitadas.
Un total de 657 reportes fueron recibidos, de los cuales 432 se centraron en cinco tiendas "muy conocidas", que no identifican para dar oportunidad a que las autoridades tomen cartas en el asunto.
El resultado: en 18% de sus compras —efectuadas principalmente en el área de Los Ángeles— se detectó tres productos no aptos para el consumo humano.
Tan sólo en los almacenes más populares se descubrió que el rango de carnes de aves de corral caduca osciló entre 19.2% y 39.5%; para la carne de res fue de 20% a 41.8%; y en productos lácteos de 26% a 45.4%.
"Lo que intentamos es que la gente tenga acceso a comida saludable, que pueda encontrar alimentos de calidad sin importar en dónde viven, ya sea en el sur, este u oeste de la ciudad", dijo la profesora LaVonna Lewis, responsable de la investigación.
Autoridades del Departamento de Salud Pública en este condado afirmaron que realizan constantes inspecciones a establecimientos comerciales, donde verifican la refrigeración de sus productos y la fecha de vencimiento.
Esther Moo, especialista de la División de Salud Ambiental, explicó que al detectar que un producto ha expirado se pide que lo reemplacen, lo cual, aseguró, no sucede a menudo."Si el fabricante incluye una fecha de caducidad en la etiqueta, el mercado debe seguir estas instrucciones", indicó Moo.
Afuera de un supermercado en Cypress Park, María Morales afirma que siempre verifica esos pequeños números en los galones de leche y en las etiquetas de los paquetes de carnes.
"Porque si están echados a perder nos pueden hacer daño", mencionó. "En esta tienda no he detectado eso, pero en una de Hollywood me pasaba muy seguido", dijo.
Según Roberto Muñoz, director de asuntos comunitarios de la cadena de tiendas Fresh & Easy, la calidad de los productos que venden es una prioridad."Verificamos la fecha de cada artículo y, obviamente, antes de que expire lo retiramos de exhibición", indicó. De hecho, indicó que existe un período para poder donar artículos y alimentos a instituciones de caridad.
Fresh & Easy, con 22 sucursales en este condado, no ha registrado alguna queja por la caducidad de alguno de sus productos, resaltó Muñoz.
Un dato interesante del estudio de USC es que la mayoría de los almacenes analizados ofrecen alimentos dietéticos especiales.
Productos con bajo contenido de sodio y sin azúcar se encontraron en 95.4% de las tiendas; mientras que productos elaborados con soya y libres de lactosa estaban en 96.5% de los establecimientos.
En este reporte un 82.8% de los participantes eran afroamericanos y 10.6% hispanos. Por género se dio prioridad a las mujeres, quienes sumaron un 90.2% del total.