Antonieta Cádiz/ antonieta.cadiz@laopinion.com
WASHINGTON, D.C.— La reforma migratoria recibió una nueva señal de apoyo con la difusión del reporte Política Migratoria de Estados Unidos, elaborado por una comisión de trabajo bipartidista encabezada por el ex gobernador de Florida, Jeb Bush, y el ex jefe de personal de la Casa Blanca, Thomas McLarty III.
"Creemos que Estados Unidos debe dar la bienvenida generosamente a los inmigrantes a través de un sistema legal ordenado y eficiente. Debe aplicar leyes de inmigración sensibles e integrales que acojan tanto a inmigrantes permanentes como a visitantes temporales y controlar efectivamente la frontera", dice el documento de 147 páginas, del Council on Foreign Relations.
El reporte gira en torno a las mismas líneas enunciadas hace algunas semanas por el presidente del Subcomité de Inmigración del Senado, Charles Schumer, quien está liderando la nueva propuesta legislativa en el Capitolio.
Entre ellas figuraron la consideración de que la inmigración indocumentada está mal y debe acabar; la necesidad de reforzar la seguridad en la frontera con nueva tecnología; un sistema de verificación de empleo biométrico; que todos los inmigrantes indocumentados legalicen su estatus; incentivar la reunificación familiar en el contexto de inmigración legal, considerando un número de inmigrantes no mayor al que se tiene hoy; desalentar a las empresas a contratar mano de obra barata y temporal y crear un sistema que regule el flujo futuro de inmigrantes de manera eficiente.
A su vez, el reporte da gran importancia a la seguridad en la frontera y destaca de manera enfática los avances que, según ellos, se han logrado en esta área durante los últimos años.
"Los esfuerzos para asegurar esta área han sido impresionantes, pero el público no los ha comprendido del todo", dice el estudio.
"Las leyes de migración vigentes funcionan mal, no por falta de dinero o el rechazo a tomar medidas duras, sino porque son extremadamente complejas e imprevisibles desde un ángulo práctico", agrega.
El documento recomienda que el Congreso y la Casa Blanca establezcan una comisión independiente que examine con detalle las leyes de inmigración actuales y que haga recomendaciones para simplificar su administración y mejorar su transparencia.
Por otra parte, ayer, tan sólo horas después que se presentara el reporte, el Senado aprobó una enmienda que exige poner barreras en 1,100 kilómetros de la frontera con México, vigilados con equipos de alta tecnología.
Esto se suma a la aprobación de una enmienda propuesta por el senador republicano Jeff Sessions, que haría del programa E-Verify, que permite revisar si los trabajadores son inmigrantes indocumentados, se haga permanente.
PERO, ¿CUÁNDO?
En declaraciones para La Opinión, el director del proyecto para elaborar Política Migratoria de Estados Unidos, Edward Alden, aseguró que este trabajo tuvo como objetivo dar un análisis completo de este tema.
"Queríamos crear un contexto más amplio y explicar por qué es importante para Estados Unidos tener una nueva legislación", dijo.
Por otra parte, el documento destaca que el fracaso de una nueva reforma integral amenaza con debilitar la economía del país, su diplomacia y pone en peligro su seguridad nacional.
Además, se resalta la responsabilidad y deber que países como México tienen en la inmigración de personas sin documentos. "El desarrollo económico en las naciones de origen es una de las mejores formas de prevenir la inmigración masiva", dice.
"A pesar de que es probable que algunas de las condiciones económicas que han favorecido la inmigración ilegal desde México mejoren, la presión para inmigrar seguirá siendo significativa a menos que la economía mexicana crezca más rápido, creando trabajos".
A pesar de que el reporte enfatiza la necesidad de que la Casa Blanca y el Congreso prioricen la aprobación de una reforma integral, a la hora de hablar de límites de tiempo, los miembros de la comisión no fueron claramente optimistas.
"Todo depende de si el ambiente económico es favorable. Esto es lo correcto, lo que se debe hacer, sin embargo, el escenario político es siempre complicado", dijo McLarty.
"También está sujeto al éxito de otras iniciativas que están en el Congreso hoy. Este proceso es siempre lento y ahora tiene buenas posibilidades en los siguientes uno o dos años", agregó Alden a La Opinión.
Diversos grupos pro inmigrantes recibieron positivamente el reporte. "Este informe confirma que existen más voces de ambos partidos que apoyan soluciones eficaces a nuestro quebrantando sistema de inmigración", dijo Katherine Vargas, vocera del Foro de Inmigración Nacional.
Por otra parte, Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice, aseguró que se está creando el terreno intermedio para "que todas las partes se unan y arreglen un problema que nos ha exasperado por mucho tiempo".
No obstante hubo otros grupos como Mexicans and Americans Thinking Together (MATT), que valoraron las conclusiones del reporte, pero criticaron algunos aspectos, como la "burocracia innecesaria" que podrían tener ciertos programas de trabajo temporario y enfatizaron la necesidad de implementar herramientas para asegurar la circulación fluida de la fuerza de trabajo.
El reporte fue distribuido a los miembros del Congreso que están interesados en el tema y fue discutido en una reunión privada realizada ayer entre miembros de la comisión de trabajo y senadores del comité judicial como Jeff Sessions y Charles Schumer.
Para leer el informe completo en inglés: http://tinyurl.com/mra7la
Antonieta Cádiz/ antonieta.cadiz@laopinion.com
WASHINGTON, D.C.— La reforma migratoria recibió una nueva señal de apoyo con la difusión del reporte Política Migratoria de Estados Unidos, elaborado por una comisión de trabajo bipartidista encabezada por el ex gobernador de Florida, Jeb Bush, y el ex jefe de personal de la Casa Blanca, Thomas McLarty III.
"Creemos que Estados Unidos debe dar la bienvenida generosamente a los inmigrantes a través de un sistema legal ordenado y eficiente. Debe aplicar leyes de inmigración sensibles e integrales que acojan tanto a inmigrantes permanentes como a visitantes temporales y controlar efectivamente la frontera", dice el documento de 147 páginas, del Council on Foreign Relations.
El reporte gira en torno a las mismas líneas enunciadas hace algunas semanas por el presidente del Subcomité de Inmigración del Senado, Charles Schumer, quien está liderando la nueva propuesta legislativa en el Capitolio.
Entre ellas figuraron la consideración de que la inmigración indocumentada está mal y debe acabar; la necesidad de reforzar la seguridad en la frontera con nueva tecnología; un sistema de verificación de empleo biométrico; que todos los inmigrantes indocumentados legalicen su estatus; incentivar la reunificación familiar en el contexto de inmigración legal, considerando un número de inmigrantes no mayor al que se tiene hoy; desalentar a las empresas a contratar mano de obra barata y temporal y crear un sistema que regule el flujo futuro de inmigrantes de manera eficiente.
A su vez, el reporte da gran importancia a la seguridad en la frontera y destaca de manera enfática los avances que, según ellos, se han logrado en esta área durante los últimos años.
"Los esfuerzos para asegurar esta área han sido impresionantes, pero el público no los ha comprendido del todo", dice el estudio.