La crisis en California no deja de lastimar las finazas de las universidades, como Cal State. [Foto: J. Emilio Flores/La Opinión]
1/1

El resto sería ajustado en cada campus universitario de forma individual, pero donde se espera que afecta el número de estudiantes por aula, los servicios que recibe el alumnado e incluso la disponibilidad de algunos cursos.

"Estos son tiempos sin precedente en los que enfrentamos desafíos nunca antes vistos", escribió Mark Yudof, presidente de UC, en una carta dirigida a los empleados para notificarles sobre las opciones que está considerando la universidad.

"La universidad nunca ha enfrentado un déficit de esta magnitud y requerirá el sacrificio de todos", agregó.

La universidad trabaja sobre tres medidas. La primera de ellas establece un recorte salarial por un año del 8% para todos los empleados, o del 4% en el caso de aquellos que ganen menos del 46 mil dólares al año.

La segunda de las opciones requiere a los empleados descansar un total de 21 días sin goce de sueldo, en los que se incluirían también algunos feriados que no serían pagados, o en su caso 11 días para quienes reporten menos de 46 mil dólares. Al respecto, las vacaciones y horas de enfermedad acumuladas no serían tenidas en cuenta.

La última de las opciones que los regentes de UC están estudiando resulta una mezcla de las dos anteriores: 12 días de descanso sin paga más una reducción del salario anual del 3,4%, que en el caso de quienes ganen menos de 46,000 sería aplicado a la mitad.

Dichas propuestas llegan después de que la junta de regentes aprobó anteriormente la congelación y reducción de los salarios de todos los cancilleres y administradores de los 10 centros.

Cal State:

584 millones