Rubén Moreno/ ruben.moreno@laopinion.com
Los administradores de la dos universidades públicas de California, UC y Cal State, analizan durante estos días las cuentas fiscales del próximo curso, sobre las que está previsto que se aprueben severos recortes en vista del déficit presupuestario del estado.
En el primero de los casos, los regentes de UC esperan recortar 813 millones de dólares, mientras que sus homólogos en Cal State harán lo mismo para ajustar un déficit inesperado de 584 millones de dólares en 2009-10.
Esta cantidad, según Clara Potes-Fellow, portavoz de Cal State, equivale al presupuesto de dos campus de los 23 que opera la institución, y aunque no será cerrado ninguno, sí se está considerando disminuir la cifra de alumnos admitidos en el otoño de 2010.
"En dos años la universidad no será la misma", dijo la portavoz, citando que es posible que se reduzca el alumnado entre 30 mil y 40 mil asientos.
"Con casi 600 millones de dólares menos, no podemos servir a la misma cantidad de estudiantes para brindarles la misma calidad de educación", apuntó Charles Reed, canciller de Cal State, durante una sesión especial sostenida ayer con los regentes para discutir las propuestas sobre en qué y cómo se aplicarán los recortes.
Reed señaló que habrá que "poner todo sobre la mesa" cuando la junta de regentes tenga que votar sobre los recortes el 21 de julio, a la vez que indicó que cada campus tendrá que ajustar 200 millones de dólares más, pero donde esas decisiones serán tomadas a título individual por cada centro.
En cuanto a los recortes generales que afectan por igual a toda la institución, cobra fuerza la propuesta de que todos los empleados de Cal State, salvo guardias de seguridad, tomen dos días de descanso sin paga al mes, lo que le permitiría ahorrar a la universidad 275 millones de dólares en caso de que sea secundado por los cerca de 47 mil empleados de la institución.
Hasta la fecha, unos 21 mil trabajadores han aceptado la medida a través de los sindicatos.
"Pensamos que ésta es la mejor solución, mucho mejor a los despidos o a cualquier otro movimiento draconiano", reseñó Pat Gantt, quien preside la Unión de Empleados de Cal State que representa a 16 mil trabajadores.
Los días de descanso sin paga ayudarían a garantizar además la continuidad del 15% de las clases que se ofrecen. Sin embargo, la propuesta no ha sentado a todos los empleados por igual.
"Si tomamos los días de descanso sin paga, ¿cuál será el sacrificio que tengan que pagar nuestros estudiantes?", dijo Lillian Taiz, presidenta de la Asociación de Docentes de California, a la vez que demandó a la junta de regentes mayor "liderazgo" para resolver la situación a favor de los intereses de los estudiantes y de los trabajadores.
Reed aseguró que, a pesar de que la universidad está dejando de recibir ingresos y el estado no tiene liquidez, "todos los empleados serán pagados a tiempo", aunque no descarta que puedan producirse despidos ante la disminución en el número de estudiantes.
"Creo que la economía de California no se va a poner mucho mejor en los próximos dos años", dijo.
Entre tanto, la opción de los días de descanso sin paga, junto a reducciones salariales, son también las que se están considerando en UC, donde sus regentes tomarán una decisión final la próxima semana.
El incremento del 9.3% en los costos de la colegiatura aprobados en mayo pasado le ayudarán a esta institución a ahorrar 211 millones de los más de 800 de déficit previstos, mientras que la disminución de salarios y días de descanso sumarían otros 195 millones.
El resto sería ajustado en cada campus universitario de forma individual, pero donde se espera que afecta el número de estudiantes por aula, los servicios que recibe el alumnado e incluso la disponibilidad de algunos cursos.
"Estos son tiempos sin precedente en los que enfrentamos desafíos nunca antes vistos", escribió Mark Yudof, presidente de UC, en una carta dirigida a los empleados para notificarles sobre las opciones que está considerando la universidad.
"La universidad nunca ha enfrentado un déficit de esta magnitud y requerirá el sacrificio de todos", agregó.
La universidad trabaja sobre tres medidas. La primera de ellas establece un recorte salarial por un año del 8% para todos los empleados, o del 4% en el caso de aquellos que ganen menos del 46 mil dólares al año.
La segunda de las opciones requiere a los empleados descansar un total de 21 días sin goce de sueldo, en los que se incluirían también algunos feriados que no serían pagados, o en su caso 11 días para quienes reporten menos de 46 mil dólares. Al respecto, las vacaciones y horas de enfermedad acumuladas no serían tenidas en cuenta.
La última de las opciones que los regentes de UC están estudiando resulta una mezcla de las dos anteriores: 12 días de descanso sin paga más una reducción del salario anual del 3,4%, que en el caso de quienes ganen menos de 46,000 sería aplicado a la mitad.
Dichas propuestas llegan después de que la junta de regentes aprobó anteriormente la congelación y reducción de los salarios de todos los cancilleres y administradores de los 10 centros.
Cal State:
584 millones
de dólares
» Propuesta de que los 47,000 trabajadores tomen dos días de descanso al mes sin paga
» Esto ahorraría a la universidad 275 millones
» Unos 21,000 trabajadores ya han aceptado la medida
Además, cada uno de los 23 campus deben hacer recortes individuales
» La universidad considera reducir la admisión de alumnos en otoño de 2010
» La junta de regentes vota el 21 de julio
Universidad de California:
813 millones
» Propuesta de reducción salarial para todos los trabajadores del 8% por un año (4% para quienes ganen menos de 46,000 dólares)
» Propuesta de descansar 21 días sin derecho de paga, incluyendo algunos feriados (11 días para quienes ganen menos de 46,000 dólares)
» Propuesta combinada de reducción salarial del 3,4% y 12 días de descanso sin paga (aplica la mitad para quienes ganen menos de 46,000 dólares)
» La junta de regentes se reune y vota entre el 14 y 16 de julio
Fuente: UC y Cal State
El resto sería ajustado en cada campus universitario de forma individual, pero donde se espera que afecta el número de estudiantes por aula, los servicios que recibe el alumnado e incluso la disponibilidad de algunos cursos.
"Estos son tiempos sin precedente en los que enfrentamos desafíos nunca antes vistos", escribió Mark Yudof, presidente de UC, en una carta dirigida a los empleados para notificarles sobre las opciones que está considerando la universidad.
"La universidad nunca ha enfrentado un déficit de esta magnitud y requerirá el sacrificio de todos", agregó.
La universidad trabaja sobre tres medidas. La primera de ellas establece un recorte salarial por un año del 8% para todos los empleados, o del 4% en el caso de aquellos que ganen menos del 46 mil dólares al año.
La segunda de las opciones requiere a los empleados descansar un total de 21 días sin goce de sueldo, en los que se incluirían también algunos feriados que no serían pagados, o en su caso 11 días para quienes reporten menos de 46 mil dólares. Al respecto, las vacaciones y horas de enfermedad acumuladas no serían tenidas en cuenta.
La última de las opciones que los regentes de UC están estudiando resulta una mezcla de las dos anteriores: 12 días de descanso sin paga más una reducción del salario anual del 3,4%, que en el caso de quienes ganen menos de 46,000 sería aplicado a la mitad.
Dichas propuestas llegan después de que la junta de regentes aprobó anteriormente la congelación y reducción de los salarios de todos los cancilleres y administradores de los 10 centros.
Cal State:
584 millones