Antonieta Cádiz/ antonieta.cadiz@laopinion.com
WASHINGTON, D.C.— Tras haber concluido su tercer día de audiencias, Sonia Sotomayor aún no parece haber convencido a las caras más duras y visibles del Partido Republicano en el Comité Judicial del Senado. Sin embargo, varios analistas coinciden en que su confirmación seguirá un curso rápido, con los votos demócratas, más algunos provenientes de la coalición conservadora.
Durante el tercer día de sesiones, algunos senadores republicanos salieron de la sala 216 del edificio Hart para hablar con la prensa y reiterar enfáticos sus dudas respecto a la candidata del presidente Barack Obama.
"Sus respuestas no están más claras si las comparamos con el primer día que comenzaron las preguntas. Los estadounidenses merecen saber. Me preocupa especialmente su postura frente a la Segunda Enmienda", explicó Jeff Sessions.
"Hemos tratado de conciliar los discursos de Sotomayor con su récord judicial. Como miembro de la Suprema Corte tendrá mucha libertad y por supuesto que nos preocupan las posturas que vaya a tomar. Será muy complicado si ella sigue sus discursos", aseguró el senador John Cornyn.
"Sotomayor todavía parece una activista clásica, como lo mencionó un artículo de The Wall Street Journal. No creo que su testimonio tenga la consistencia que tuvo Alito y Roberts", agregó Sessions.
Por otra parte, los senadores demócratas Patrick Leahy y Benjamin Cardin destacaron el buen desempeño de Sotomayor y la agudeza y precisión con la que ha respondido las interrogantes más complejas planteadas por los legisladores.
Es probable que el ambiente se complique un poco hoy para la jueza, considerando que tras el término de la segunda ronda de preguntas de los legisladores comiencen los testimonios de los testigos, donde figura Frank Ricci, el demandante del famoso caso Ricci versus DeStefano.
El fallo del Segundo Circuito de la Corte de Apelaciones —integrada antes por Sotomayor— en relación con este caso, fue revertido hace cerca de dos semanas por la Suprema Corte, siendo la primera vez en la historia de los procesos de confirmación para el máximo tribunal en que un nominado experimenta una situación similar.
A pesar de las posibles repercusiones de la presencia de Ricci en la audiencia, diversos expertos en el tema de la Suprema Corte y confirmaciones en el Senado coincidieron en que la jueza ha tenido éxito y que es probable que sea confirmada sin problemas.
"Está haciendo precisamente lo que se necesita en este tipo de encuentros. Responder a las preguntas sin prejuzgar temas que pueden ser vistos en la Corte. Es una línea muy fina y ella lo ha hecho muy bien, tanto cuando fue cuestionada por demócratas como por republicanos", explicó a La Opinión Tom Korologos, ex embajador de Estados Unidos en Bélgica, quien ha ayudado a preparar a varios nominados al máximo tribunal.
"Los republicanos están tratando de determinar su posición en varios temas y viendo qué tipo de decisiones tendrá en la corte. Deben ser cuidadosos de no ofender al grupo de votantes hispanos y es por eso que han sido respetuosos y deferentes. A menos que pase algo extraordinario, será confirmada por cerca de 80 votos", agregó.
"Será difícil para los republicanos votar en contra de la primera candidata latina a la Suprema Corte; por lo tanto, creo que el nominado que venga después de ella sufrirá la misma suerte que experimentó Alito tras Roberts", explicó Tom Goldstein, fundador de Goldstein y Howe, una firma de abogados que se especializa en litigios en la Suprema Corte.
Durante el día, el público no dejó de circular constantemente por la sala, al igual que los invitados a la sesión. Entre ellos ha habido varios puertorriqueños, como la señora Norma Rodríguez, quien recibió una invitación a la audiencia por parte de la oficina del senador Christopher Dodd.
"Me siento muy orgullosa y feliz de estar viviendo este momento histórico. Vine con mis sobrinos, para que ellos vean cómo funciona este proceso y se entusiasmen a llegar lejos", aseguró a La Opinión.
"Cuando yo era pequeña casi no había hispanos en este país y realmente no te sentías orgullosa de pertenecer a este grupo. Pero con el tiempo hemos visto ascender a los latinos y la jueza es un ejemplo de eso", concluyó.
DURA JORNADA
Sonriente y vestida de negro, la jueza entró en la sala 216 del edificio Hart, saludando a su familia y conocidos, cerca de las 9:30 a.m.
Entre los asistentes estaba un grupo de bomberos, además de Frank Ricci, el demandante del caso Ricci versus DeStefano, cuya sentencia fue revertida por la Suprema Corte antes de entrar en receso.
Durante su turno, el senador republicano John Cornyn preguntó nuevamente a la jueza por sus declaraciones en el discurso donde mencionó la frase "latina sabia".
"En esa alocución estaba usando las palabras de la jueza O’Connor como plataforma. Mis expresiones no tuvieron sentido, si son entendidas como: sólo los latinos llegan a buenas decisiones. Mi retórica no puede ser leída literalmente, tiene que ser comprendida en el marco del contexto en el que estaba", respondió la jueza.
"Es claro por la atención que tuvieron mis palabras, que fallaron, no funcionaron. El mensaje que trató de dar el discurso sigue en pie.Creo que las experiencias de vida en general ayudan a escuchar y entender", agregó.
Luego el senador Cornyn se refirió a la postura de Sotomayor respecto al aborto y le preguntó directamente si el Presidente alguna vez había hablado de este tema con ella.Ante la respuesta negativa de la jueza, Cornyn mencionó el mensaje de la Casa Blanca, citado en un artículo del diario The Washington Post, en que la Administración aseguraba a grupos antiaborto que "no tenían que preocuparse por Sotomayor".
"No tienen, porque yo sigo la ley en todos los casos que enfrento", aseveró la jueza.
A lo largo del día, Sotomayor continuó respondiendo a los senadores del Comité Judicial y aprovechó el tiempo que algunos legisladores le dieron para destacar mensajes como la importancia que tiene el trabajo voluntario que realizan los abogados y el valor que en general tiene el servicio a la comunidad.
Por otra parte, el senador demócrata Sheldon Whitehouse le expresó "el enorme orgullo" que siente por su presencia de la jueza en la sala y dijo en español que "se le pone la piel de gallina".
Luego, este legislador le pidió a la jueza que hiciera una promesa de no tener prejuicios, respetar al Congreso y decidir con base en la ley, a lo cual Sotomayor respondió: "Lo haré, es el juramento que tomé en mis cargos anteriores y el que tomaré si me convierto en jueza de la Suprema Corte".
Tras un receso de una hora, la audiencia se reanudó a las 2:00 p.m., donde le tocó el turno a los últimos dos senadores del Comité Judicial para concluir la primera ronda de preguntas.
El legislador demócrata Arlen Specter destacó que se notaba que Sotomayor se había preparado bien para enfrentar las audiencias y dijo que "estaba haciendo un excelente trabajo".
A su vez, le preguntó, entre otras cosas, su opinión acerca de incorporar cámaras en las cortes. La jueza repitió la respuesta que había dado el martes frente a la misma pregunta, diciendo que ha tenido buenas experiencias haciendo esto, pero que lo consultaría con sus colegas.
Al final le tocó el turno al miembro más nuevo de la Cámara Alta, el senador demócrata Al Franken, quien se refirió a las comunicaciones y desregulación de los servicios para acceso a la internet, además de pedirle a la jueza que definiera el concepto "activismo judicial".
"No uso ese término. No describo el trabajo de los jueces en esa forma. Cada uno de nosotros debe interpretar la ley de acuerdo con principios legales", respondió Sotomayor.
Luego, los legisladores efectuaron una reunión privada con la jueza, para analizar su expediente del FBI, la que sólo duró cerca de 30 minutos. Tras esto se inició la segunda ronda de preguntas.
Durante su intervención, el senador Sessions se refirió a la definición del senador Hatch respecto a activismo judicial, diciendo que es la situación en la "que un juez permite que su visión personal o política interfiera con el ejercicio de la ley".
"Le quiero dar completa seguridad de que estoy de acuerdo con la definición del senador Hatch", aseguró Sotomayor.
Ya finalizando la jornada de ayer, el senador Charles Grassley le preguntó a la jueza por su postura en relación con el matrimonio gay, ante lo cual la nominada respondió que es un tema pendiente en muchas cortes y que por lo tanto no se puede pronunciar al respecto.
WASHINGTON, D.C.— Tras haber concluido su tercer día de audiencias, Sonia Sotomayor aún no parece haber convencido a las caras más duras y visibles del Partido Republicano en el Comité Judicial del Senado. Sin embargo, varios analistas coinciden en que su confirmación seguirá un curso rápido, con los votos demócratas, más algunos provenientes de la coalición conservadora.
Durante el tercer día de sesiones, algunos senadores republicanos salieron de la sala 216 del edificio Hart para hablar con la prensa y reiterar enfáticos sus dudas respecto a la candidata del presidente Barack Obama.
"Sus respuestas no están más claras si las comparamos con el primer día que comenzaron las preguntas. Los estadounidenses merecen saber. Me preocupa especialmente su postura frente a la Segunda Enmienda", explicó Jeff Sessions.
"Hemos tratado de conciliar los discursos de Sotomayor con su récord judicial. Como miembro de la Suprema Corte tendrá mucha libertad y por supuesto que nos preocupan las posturas que vaya a tomar. Será muy complicado si ella sigue sus discursos", aseguró el senador John Cornyn.
"Sotomayor todavía parece una activista clásica, como lo mencionó un artículo de The Wall Street Journal. No creo que su testimonio tenga la consistencia que tuvo Alito y Roberts", agregó Sessions.
Por otra parte, los senadores demócratas Patrick Leahy y Benjamin Cardin destacaron el buen desempeño de Sotomayor y la agudeza y precisión con la que ha respondido las interrogantes más complejas planteadas por los legisladores.
Es probable que el ambiente se complique un poco hoy para la jueza, considerando que tras el término de la segunda ronda de preguntas de los legisladores comiencen los testimonios de los testigos, donde figura Frank Ricci, el demandante del famoso caso Ricci versus DeStefano.
El fallo del Segundo Circuito de la Corte de Apelaciones —integrada antes por Sotomayor— en relación con este caso, fue revertido hace cerca de dos semanas por la Suprema Corte, siendo la primera vez en la historia de los procesos de confirmación para el máximo tribunal en que un nominado experimenta una situación similar.
A pesar de las posibles repercusiones de la presencia de Ricci en la audiencia, diversos expertos en el tema de la Suprema Corte y confirmaciones en el Senado coincidieron en que la jueza ha tenido éxito y que es probable que sea confirmada sin problemas.
"Está haciendo precisamente lo que se necesita en este tipo de encuentros. Responder a las preguntas sin prejuzgar temas que pueden ser vistos en la Corte. Es una línea muy fina y ella lo ha hecho muy bien, tanto cuando fue cuestionada por demócratas como por republicanos", explicó a La Opinión Tom Korologos, ex embajador de Estados Unidos en Bélgica, quien ha ayudado a preparar a varios nominados al máximo tribunal.
"Los republicanos están tratando de determinar su posición en varios temas y viendo qué tipo de decisiones tendrá en la corte. Deben ser cuidadosos de no ofender al grupo de votantes hispanos y es por eso que han sido respetuosos y deferentes. A menos que pase algo extraordinario, será confirmada por cerca de 80 votos", agregó.
"Será difícil para los republicanos votar en contra de la primera candidata latina a la Suprema Corte; por lo tanto, creo que el nominado que venga después de ella sufrirá la misma suerte que experimentó Alito tras Roberts", explicó Tom Goldstein, fundador de Goldstein y Howe, una firma de abogados que se especializa en litigios en la Suprema Corte.
Durante el día, el público no dejó de circular constantemente por la sala, al igual que los invitados a la sesión. Entre ellos ha habido varios puertorriqueños, como la señora Norma Rodríguez, quien recibió una invitación a la audiencia por parte de la oficina del senador Christopher Dodd.
"Me siento muy orgullosa y feliz de estar viviendo este momento histórico. Vine con mis sobrinos, para que ellos vean cómo funciona este proceso y se entusiasmen a llegar lejos", aseguró a La Opinión.
"Cuando yo era pequeña casi no había hispanos en este país y realmente no te sentías orgullosa de pertenecer a este grupo. Pero con el tiempo hemos visto ascender a los latinos y la jueza es un ejemplo de eso", concluyó.
DURA JORNADA
Sonriente y vestida de negro, la jueza entró en la sala 216 del edificio Hart, saludando a su familia y conocidos, cerca de las 9:30 a.m.
Entre los asistentes estaba un grupo de bomberos, además de Frank Ricci, el demandante del caso Ricci versus DeStefano, cuya sentencia fue revertida por la Suprema Corte antes de entrar en receso.
Durante su turno, el senador republicano John Cornyn preguntó nuevamente a la jueza por sus declaraciones en el discurso donde mencionó la frase "latina sabia".
"En esa alocución estaba usando las palabras de la jueza O’Connor como plataforma. Mis expresiones no tuvieron sentido, si son entendidas como: sólo los latinos llegan a buenas decisiones. Mi retórica no puede ser leída literalmente, tiene que ser comprendida en el marco del contexto en el que estaba", respondió la jueza.
"Es claro por la atención que tuvieron mis palabras, que fallaron, no funcionaron. El mensaje que trató de dar el discurso sigue en pie.Creo que las experiencias de vida en general ayudan a escuchar y entender", agregó.
Luego el senador Cornyn se refirió a la postura de Sotomayor respecto al aborto y le preguntó directamente si el Presidente alguna vez había hablado de este tema con ella.Ante la respuesta negativa de la jueza, Cornyn mencionó el mensaje de la Casa Blanca, citado en un artículo del diario The Washington Post, en que la Administración aseguraba a grupos antiaborto que "no tenían que preocuparse por Sotomayor".
"No tienen, porque yo sigo la ley en todos los casos que enfrento", aseveró la jueza.
A lo largo del día, Sotomayor continuó respondiendo a los senadores del Comité Judicial y aprovechó el tiempo que algunos legisladores le dieron para destacar mensajes como la importancia que tiene el trabajo voluntario que realizan los abogados y el valor que en general tiene el servicio a la comunidad.
Por otra parte, el senador demócrata Sheldon Whitehouse le expresó "el enorme orgullo" que siente por su presencia de la jueza en la sala y dijo en español que "se le pone la piel de gallina".
Luego, este legislador le pidió a la jueza que hiciera una promesa de no tener prejuicios, respetar al Congreso y decidir con base en la ley, a lo cual Sotomayor respondió: "Lo haré, es el juramento que tomé en mis cargos anteriores y el que tomaré si me convierto en jueza de la Suprema Corte".
Tras un receso de una hora, la audiencia se reanudó a las 2:00 p.m., donde le tocó el turno a los últimos dos senadores del Comité Judicial para concluir la primera ronda de preguntas.
El legislador demócrata Arlen Specter destacó que se notaba que Sotomayor se había preparado bien para enfrentar las audiencias y dijo que "estaba haciendo un excelente trabajo".
A su vez, le preguntó, entre otras cosas, su opinión acerca de incorporar cámaras en las cortes. La jueza repitió la respuesta que había dado el martes frente a la misma pregunta, diciendo que ha tenido buenas experiencias haciendo esto, pero que lo consultaría con sus colegas.
Al final le tocó el turno al miembro más nuevo de la Cámara Alta, el senador demócrata Al Franken, quien se refirió a las comunicaciones y desregulación de los servicios para acceso a la internet, además de pedirle a la jueza que definiera el concepto "activismo judicial".
"No uso ese término. No describo el trabajo de los jueces en esa forma. Cada uno de nosotros debe interpretar la ley de acuerdo con principios legales", respondió Sotomayor.
Luego, los legisladores efectuaron una reunión privada con la jueza, para analizar su expediente del FBI, la que sólo duró cerca de 30 minutos. Tras esto se inició la segunda ronda de preguntas.
Durante su intervención, el senador Sessions se refirió a la definición del senador Hatch respecto a activismo judicial, diciendo que es la situación en la "que un juez permite que su visión personal o política interfiera con el ejercicio de la ley".
"Le quiero dar completa seguridad de que estoy de acuerdo con la definición del senador Hatch", aseguró Sotomayor.
Ya finalizando la jornada de ayer, el senador Charles Grassley le preguntó a la jueza por su postura en relación con el matrimonio gay, ante lo cual la nominada respondió que es un tema pendiente en muchas cortes y que por lo tanto no se puede pronunciar al respecto.