Isaías Alvarado/ isaias.alvarado@laopinion.com
La honestidad es lo más valioso que posee un político, señala Emily Brown, una de las expertas más consultadas sobre infidelidades de funcionarios norteamericanos. Por eso, sostiene, quienes se han involucrado en amoríos fuera del matrimonio o que implican dilemas éticos han terminado bajo el escrutinio público, con menos popularidad o incluso lejos del poder.
Antonio Villaraigosa, Bill Clinton, John Edwards, Jim Gibbons y James McGreevey son algunos de los políticos cuyos cargos han tambaleado por engañar a sus esposas. Todos, aunque en distintos niveles, han pagado las consecuencias.
"Este tipo de asuntos atrae mucho la atención de los medios, porque los políticos son personas en quienes confiamos, quienes toman decisiones importantes que afectan nuestras vidas", explicó Brown, directora del Key Bridge Therapy & Mediation.
Sobre el caso más reciente, donde el alcalde de Los Ángeles fue captado con una reportera de televisión, se ha dicho que se trata de un acercamiento que involucra un conflicto de interés y que podría afectarlo en su próximo escaño.
Villaraigosa aseguró a la prensa, tras la publicación de una imagen con una ex Miss Estados Unidos, que su vida privada no cambiaría su decisión —aún en duda— de reemplazar al gobernador Arnold Schwarzenegger.
Sin embargo, dijo, "en este momento no estoy en el proceso de considerarlo" y recalcó que actualmente sus fuerzas solo se enfocan en los asuntos que afectan al Ayuntamiento.
"Amo ser alcalde, me siento agradecido con las personas de la ciudad por darme una segunda oportunidad de servir", expresó sobre su reciente reelección.
El análisis de Octavio Pescador, catedrático de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), sostiene que la supuesta relación del alcalde con la reportera del canal KTLA, Francis Louise (Lu) Parker, se presenta en un momento "calendarizado" que podría beneficiar sus aspiraciones gubernamentales.
"Ella tiene un perfil nacional porque ya estuvo en un concurso de belleza y trabaja para los medios. Para los noticieros el personaje es muy ‘atractivo’ y esto a Villaraigosa le viene muy bien", acotó.
Pero mientras se desconocen las consecuencias por la nueva pareja del munícipe, que llega dos años después de un affair con otra reportera, la historia muestra que pocos han salido bien librados del engaño a sus cónyuges.
Como ejemplo está el caso del ex gobernador de New Jersey, James McGreevey, quien tras reconocer su homosexualidad y que le había sido infiel a su esposa, debió presentar su renuncia. Sucedió a finales de 2004.
"Tengo que hacer lo debido, para corregir las consecuencias de mis acciones", expresó Mcgreevey en aquel entonces durante conferencia de prensa donde lo acompañó su mujer, Dina Matos.
En una entrevista televisiva, Matos, quien escribió su memorias en el libro Silent Partner: A Memoir of My Marriage, confesó que durante las declaraciones de su ex marido se encontraba en estado de shock.
"Cuando son deshonestos las personas los desaprueban porque ya no confían en ellos del todo", manifestó Brown a La Opinión.
Otro político envuelto en líos de faldas fue el senador y ex aspirante a la candidatura presidencial, John Edwards, quien admitió haber sostenido un affair.
La noticia causó revuelo porque ocurrió mientras su esposa, Elizabeth Edwards, luchaba contra el cáncer, diagnosticado desde 2004.
En su libro autobiográfico Resistencia, Elizabeth narró que el engaño de su marido fue un desgarrador episodio en una vida marcada por tragedias repentinas e inevitables, que iniciaron con la muerte de su hijo mayor y culminaban con la llegada de una enfermedad mortal que no confía poder superar.
Pero no todos han aceptado haber llevado una doble vida. En abril pasado se publicó que en la demanda de divorcio entre el gobernador de Nevada, Jim Gibbons y su esposa, ésta reclamó una infidelidad con una modelo de la revista Playboy y con otra mujer a la que el mandatario envió 830 mensajes de texto con cargo al erario.
Isaías Alvarado/ isaias.alvarado@laopinion.com
La honestidad es lo más valioso que posee un político, señala Emily Brown, una de las expertas más consultadas sobre infidelidades de funcionarios norteamericanos. Por eso, sostiene, quienes se han involucrado en amoríos fuera del matrimonio o que implican dilemas éticos han terminado bajo el escrutinio público, con menos popularidad o incluso lejos del poder.
Antonio Villaraigosa, Bill Clinton, John Edwards, Jim Gibbons y James McGreevey son algunos de los políticos cuyos cargos han tambaleado por engañar a sus esposas. Todos, aunque en distintos niveles, han pagado las consecuencias.
"Este tipo de asuntos atrae mucho la atención de los medios, porque los políticos son personas en quienes confiamos, quienes toman decisiones importantes que afectan nuestras vidas", explicó Brown, directora del Key Bridge Therapy & Mediation.
Sobre el caso más reciente, donde el alcalde de Los Ángeles fue captado con una reportera de televisión, se ha dicho que se trata de un acercamiento que involucra un conflicto de interés y que podría afectarlo en su próximo escaño.
Villaraigosa aseguró a la prensa, tras la publicación de una imagen con una ex Miss Estados Unidos, que su vida privada no cambiaría su decisión —aún en duda— de reemplazar al gobernador Arnold Schwarzenegger.
Sin embargo, dijo, "en este momento no estoy en el proceso de considerarlo" y recalcó que actualmente sus fuerzas solo se enfocan en los asuntos que afectan al Ayuntamiento.
"Amo ser alcalde, me siento agradecido con las personas de la ciudad por darme una segunda oportunidad de servir", expresó sobre su reciente reelección.
El análisis de Octavio Pescador, catedrático de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), sostiene que la supuesta relación del alcalde con la reportera del canal KTLA, Francis Louise (Lu) Parker, se presenta en un momento "calendarizado" que podría beneficiar sus aspiraciones gubernamentales.