Rubén Moreno/  ruben.moreno@laopinion.com

La cancelación de muchas de las clases de verano ofrecidas en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) ha caído como un jarro de agua fría entre los padres que desde hace tiempo tenían a sus hijos registrados para participar en tales actividades.

Algunos de ellos daban por hecho que los niños obtendrían la ayuda necesaria, como en años pasados, para ponerse al día con las tareas escolares. Otros simplemente no encuentran ahora la forma de qué harán con sus hijos hasta septiembre.

"Nos acaban de avisar a última hora, cuando uno ya estaba organizado", dijo Delmy Inestroza, quien labora cuidando personas y tiene una hija en la primaria Monte Vista, a quien registró en clases de verano hace dos semanas.

"Ahora me la voy a tener que llevar al trabajo todos los días, aunque esté aburrida y se enoje porque no le guste; pero si la dejo en casa se va a frustrar más", agregó.

La semana pasada, funcionarios del LAUSD anunciaron la cancelación de la escuela de verano para todas las escuelas primarias e intermedias, con el objetivo de ahorrar 34 millones de dólares ante el déficit fiscal que enfrenta el distrito. Y aunque de momento sólo se habla de cancelaciones en este verano, los recortes que votará la Junta Escolar el próximo día 23 pudieran ser todavía más amplios.

"Es posible que se elimine la escuela de verano por más años.Ahora mismo no se está considerando, pero es una posibilidad que no descartamos", indicó Mónica García, presidenta de la Junta Escolar.

"Reconocemos que es preocupante que se den estos avisos a las familias que necesitan ponerse a pensar en el cuidado de los niños, o dónde van a comer los jóvenes, pero en un distrito como el nuestro, donde se necesitan segundas y terceras oportunidades, hay que buscar otra manera de mantener el aprendizaje para hacer frente a los recortes".