Rubén Moreno/ ruben.moreno@laopinion.com
La Junta de Educación del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) aprobó ayer un presupuesto de 5,450 millones de dólares para el próximo curso, que deja a más de 4,000 trabajadores en la calle a partir del 1 de julio.
De entre ellos, un total de 2,141 son maestros y 378 laboran como consejeros, psiquiatras o trabajadores sociales en las escuelas, mientras que se han recortado 2,850 posiciones de empleos clasificados, que van desde choferes de autobús, hasta personal de mantenimiento o trabajadores en cafeterías.
Algunas de dichas posiciones permanecían vacantes, por lo que la cifra de trabajadores afectados que perderán su empleo en esta categoría, comenzando el próximo mes, se calcula entre los 1,500 y los 2,000 según portavoces del Distrito Escolar.
El cese de los trabajadores es en respuesta al déficit fiscal que enfrenta el LAUSD, luego de que la reducción de contratistas, gastos de viajes y renta de instalaciones, junto al retraso en la compra de libros de texto, no fue suficiente para ajustar el presupuesto, que debe ser presentado a la Oficina de Educación del condado antes de que termine junio.
"No puedo cambiar estas recomendaciones si no encontramos una solución mejor, y esa no la hemos tenido después de reunirnos con los sindicatos", dijo el superintendente, Ramón Cortines.
En total, la Junta Escolar aprobó, por cinco votos a favor y dos en contra, la autorización de más de 1,600 millones de dólares en recortes hasta el curso 2011-12, en los que se incluyen 131,7 millones para cerrar el libro fiscal del curso que está por acabar. Desde julio pasado, LAUSD ha tenido que recortar 700 millones de dólares ante la escasez de fondos del estado.
De los miembros, Marguerite LaMotte y Julie Korenstein se opusieron a las recomendaciones de los recortes. Esta última sugirió usar parte del dinero de la reserva del distrito, estimada en unos 65 millones de dólares, pero la jefa de finanzas de LAUSD, Megan Reilly, recordó que los fondos tomados tendrían que devolverse antes o después, luego de que a los distritos se les exige por ley a mantener un capital de reserva.
"No sabemos lo que puede pasar en el futuro", dijo Cortines, quien aboga por que se cambie en las leyes de educación el requisito que obliga a los distritos escolares a presentar sus previsiones de presupuesto por los próximos tres cursos académicos.
CLASES HACINADAS
El despido de trabajadores, especialmente el de docentes, supondrá que desde el próximo curso haya más alumnos por cada salón de clase. En las primarias el promedio estará en 24 niños por maestro, cuatro más de lo usual, mientras que en las secundarias algunos campus podrían albergar hasta 43 alumnos por clase. Además, se calcula que cada consejero tendrá a su cargo un promedio de 150 alumnos más de los que tiene en la actualidad para asesorarle sobre clases, becas y los requisitos universitarios.
"Esto afectará más nuestro aprendizaje. No podremos concentrarnos en los estudios como queremos", dijo Bena Wu, quien cursará el último grado en la secundaria Garfield, y donde hasta ahora señala que ha tenido 35 compañeros en promedio en los salones de clase.
A.J. Duffy, presidente del Sindicato de Maestros de Los Ángeles (UTLA), calificó de "desafortunada la decisión hecha" porque "la calidad de educación en este distrito irá para abajo".
"No todo el mundo sabe lo difícil que es educar a los niños, y los más perjudicados serán los que están en las áreas de menos ingresos, que son los que más ayuda necesitan", dijo Duffy. "La reducción del tamaño del salón de clases es la reforma escolar más importante que ha tenido en décadas este distrito, y ahora se está perdiendo".
Entre los recortes aprobados se incluyen también la eliminación del programa de escuelas de verano para las primarias e intermedias, y la cancelación de un centenar de rutas de autobuses escolares, con lo que el distrito busca ahorrar 33 y 16 millones de dólares, respectivamente.
Dan Basalone, administrador de la Asociación de Administradores de Los Ángeles, criticó que los recortes vayan a afectar inclusive a la supervisión de los niños en los planteles luego de que "no se va a poder absorber toda la cantidad de trabajo".
BUSCAN INGRESOS
Entre tanto, el LAUSD confía en poner en la boleta, bien sea la de noviembre o marzo próximo, una medida conocida como parcel tax, con la que busca recaudar al menos 121 millones de dólares de los contribuyentes para evitar, entre otras cosas, la cancelación del programa de jardín de infancia y el despido de la mitad de las enfermeras y maestros de música en los cursos venideros.
"Hasta que no haya más ingresos no vamos a poder evitar recortes que son sumamente horrorosos", dijo Mónica García, presidenta de la junta. "Tenemos que compartir los sacrificios".
Su compañera, Yolie Flores Aguilar, no quiso "recargar toda la confianza en el impuesto porque la gente está cansada de tener que pagar cada vez más".
En cambio, propuso encontrar activos que se puedan vender o rentar "para traer más fondos al distrito escolar".
Algunos de los padres entrevistados ayer por La Opinión que se manifestaron contra los recortes de LAUSD señalaron que, en caso de poder votar, estarían de acuerdo en la medida con tal de que el distrito cuente con más dinero y sus hijos no se vean afectados en los salones de clase.
Sin embargo, desde AALA, su presidente Mike O’Sullivan, se mostró escéptico de que el Distrito Escolar haya usado todo el dinero recibido del paquete de estímulo económico federal para evitar los despidos.
Según funcionarios de LAUSD, el 60% de dichos fondos han permitido mantener unos 6,500 puestos de trabajo, pero el resto no puede ser utilizado para salvar empleos porque está específicamente dirigido a programas concretos.
Por otra parte, de acuerdo con Reilly, el Distrito Escolar no cuenta, hoy por hoy, con la garantía de que en octubre vaya a recibir 154.4 millones de dólares que en principio espera obtener de Sacramento del fondo de estabilización del estado.
1,612.3 millones
de recortes aprobados hasta 2011-12, incluyendo 131.7 millones para cerrar el libro fiscal de este año
2,519 trabajadores certificados despedidos, de los cuales:
1,605 maestros de primaria
536 maestros de secundaria
378 personal de apoyo, entre los que están trabajadores sociales, psiquiatras y consejeros.
2,850 posiciones de empleos clasificados recortadas, de las cuales entre 1,500 y 2,000 son despidos de trabajadores y el resto son eliminación de plazas vacantes.
A partir del 1 de julio aumenta la cantidad de niños por salón de clase.
Confirmada la cancelación de escuela de verano para primarias e intermedias y la eliminación de un centenar de rutas de autobús escolar.
El LAUSD busca poner en la boleta una medida para generar ingresos que evite la cancelación del jardín de infancia en 2011-12 y el despido de la mitad de maestros de música y enfermeras un curso antes.
Fuente: LAUSD
Rubén Moreno/ ruben.moreno@laopinion.com
La Junta de Educación del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) aprobó ayer un presupuesto de 5,450 millones de dólares para el próximo curso, que deja a más de 4,000 trabajadores en la calle a partir del 1 de julio.
De entre ellos, un total de 2,141 son maestros y 378 laboran como consejeros, psiquiatras o trabajadores sociales en las escuelas, mientras que se han recortado 2,850 posiciones de empleos clasificados, que van desde choferes de autobús, hasta personal de mantenimiento o trabajadores en cafeterías.
Algunas de dichas posiciones permanecían vacantes, por lo que la cifra de trabajadores afectados que perderán su empleo en esta categoría, comenzando el próximo mes, se calcula entre los 1,500 y los 2,000 según portavoces del Distrito Escolar.
El cese de los trabajadores es en respuesta al déficit fiscal que enfrenta el LAUSD, luego de que la reducción de contratistas, gastos de viajes y renta de instalaciones, junto al retraso en la compra de libros de texto, no fue suficiente para ajustar el presupuesto, que debe ser presentado a la Oficina de Educación del condado antes de que termine junio.
"No puedo cambiar estas recomendaciones si no encontramos una solución mejor, y esa no la hemos tenido después de reunirnos con los sindicatos", dijo el superintendente, Ramón Cortines.
En total, la Junta Escolar aprobó, por cinco votos a favor y dos en contra, la autorización de más de 1,600 millones de dólares en recortes hasta el curso 2011-12, en los que se incluyen 131,7 millones para cerrar el libro fiscal del curso que está por acabar. Desde julio pasado, LAUSD ha tenido que recortar 700 millones de dólares ante la escasez de fondos del estado.