Jorge Morales Almada/ jorge.morales@laopinion.com
Además de enfrentar un proceso de deportación por ser indocumentada, la sargento Ekatherine Bautista podría ser enjuiciada en una corte militar e ir a prisión por proveer información fraudulenta para enlistarse en el Ejército de Estados Unidos, advirtieron fuentes militares.
Originaria de Morelia, Michoacán, y de 34 años de edad, Ekatherine se encuentra en la base del Ejército estadounidense en Alemania, desde donde contó a La Opinión que el próximo 3 de julio será enviada a Estados Unidos para ser sometida a un posible juicio marcial y a un proceso de deportación, según la notificación que le llegó del Departamento de Seguridad Interna (DHS).
Desde hace siete años Ekatherine ha servido en las Fuerzas Armadas al haber estado en combate en Irak, y desplegada en Francia y Alemania.
Wayne Hall, portavoz del Pentágono, la sede del Departamento de Defensa, dijo no saber los detalles del caso de la sargento Bautista, pero que dependiendo de las consecuencias de sus acciones podría ir a la cárcel.
"Si dio información falsa, probablemente sea enviada a una prisión del Army. Dependerá de la acción que haya hecho con base en el Código de Uniforme y dependerá de la corte cuánto tiempo pueda pasar en prisión si lo amerita", dijo Hall.
Douglas Smith, vocero del programa de reclutamiento del Ejército a nivel nacional, también dijo desconocer la situación de la sargento Bautista.
"Cuando se enlistan en el Army nosotros esperamos que la información que nos dan sea la correcta, ya sea el nombre o seguro social; no sé cómo estuvo este caso", comentó.
La Opinión trató de comunicarse vía telefónica a la base militar en Alemania para contactar a Hilda Patton, militar a cargo del caso de la sargento Bautista, pero no se obtuvo respuesta.
Como indocumentada, Ekatherine utilizó el nombre y número de Seguro Social de una de sus tías para trabajar en el país, y cuando presentó su solicitud de ingreso al Ejército, poco tiempo antes de que la administración de George W. Bush lanzara la ofensiva militar en Irak, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) descubrió su doble identidad. Pero aun así fue aceptada en las Fuerzas Armadas.
"Yo he llegado a la conclusión de que me aceptaron aun sabiendo que mi nombre no era el que aparecía en los documentos, por la cantidad de personas que necesitaban en ese momento para ir a la guerra en Irak", dijo a La Opinión vía telefónica desde Alemania.
Ekatherine estuvo en la guerra en Irak durante 2004 y 2005, y le tocó sobrevivir a un atentado con un carro-bomba.
Para Noemí Ramírez, ex presidenta de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA) en Los Ángeles, Ekatherine cuenta con un recurso legal para librar la deportación.
"Tendría que ver más su caso, pero sí puede obtener refugio. En primer lugar no puedo entender por qué entró al Ejército sin que no se hayan dado cuenta, ahí ya hay un problema. O no se dieron cuenta o lo ignoraron porque necesitaban gente en las Fuerzas Armadas", aseveró la experta en inmigración.
En la ley de inmigración, explicó, existe una cláusula que indica que si una persona ha servido en las Fuerzas Armadas en tiempos de guerra, no sólo puede quedarse en el país, sino que obtiene la ciudadanía estadounidense.
Enterado del caso de la sargento Bautista, Jorge Mario Cabrera, portavoz de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Ángeles (CHIRLA), dijo que no debería ser deportada, sino condecorada.
Jorge Morales Almada/ jorge.morales@laopinion.com
Además de enfrentar un proceso de deportación por ser indocumentada, la sargento Ekatherine Bautista podría ser enjuiciada en una corte militar e ir a prisión por proveer información fraudulenta para enlistarse en el Ejército de Estados Unidos, advirtieron fuentes militares.
Originaria de Morelia, Michoacán, y de 34 años de edad, Ekatherine se encuentra en la base del Ejército estadounidense en Alemania, desde donde contó a La Opinión que el próximo 3 de julio será enviada a Estados Unidos para ser sometida a un posible juicio marcial y a un proceso de deportación, según la notificación que le llegó del Departamento de Seguridad Interna (DHS).
Desde hace siete años Ekatherine ha servido en las Fuerzas Armadas al haber estado en combate en Irak, y desplegada en Francia y Alemania.
Wayne Hall, portavoz del Pentágono, la sede del Departamento de Defensa, dijo no saber los detalles del caso de la sargento Bautista, pero que dependiendo de las consecuencias de sus acciones podría ir a la cárcel.
"Si dio información falsa, probablemente sea enviada a una prisión del Army. Dependerá de la acción que haya hecho con base en el Código de Uniforme y dependerá de la corte cuánto tiempo pueda pasar en prisión si lo amerita", dijo Hall.
Douglas Smith, vocero del programa de reclutamiento del Ejército a nivel nacional, también dijo desconocer la situación de la sargento Bautista.
"Cuando se enlistan en el Army nosotros esperamos que la información que nos dan sea la correcta, ya sea el nombre o seguro social; no sé cómo estuvo este caso", comentó.
La Opinión trató de comunicarse vía telefónica a la base militar en Alemania para contactar a Hilda Patton, militar a cargo del caso de la sargento Bautista, pero no se obtuvo respuesta.