Segunda Parte
Rubén Moreno/ ruben.moreno@laopinion.com
Aun con el descenso en el registro de alumnos y con 77 nuevos recintos abiertos hasta el momento, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) sigue teniendo más niños por escuela que la mayoría de los campus que hay en California.
Los planteles inaugurados recientemente, construidos para aliviar el hacinamiento de estudiantes en el resto de escuelas, no son la excepción. Por la intermedia Lietchy, abierta el curso pasado, desfilaron este año 1,915 estudiantes.
Suponen casi 450 alumnos más que los que cursaron en la intermedia más poblada del Distrito Escolar Unificado de San Diego, el segundo más grande del estado después de Los Ángeles.
La situación no es diferente en las secundarias. El plantel South East, abierto en 2005 en South Gate, acogió a 2,817 estudiantes, un 40% más que el promedio de la mayoría de secundarias en San Diego.
"En nuestras escuelas, estén en calendario tradicional u operen durante todo el año, los niños están como sardinas en lata", dijo David Tokofsky, ex miembro de la Junta Escolar de LAUSD, quien critica que la construcción de escuelas sirva de poco sino llega acompañada de una mejora en la instrucción. "Eso hace que sea difícil comparar los resultados académicos con otros distritos, porque en el nuestro hay más alumnos en los planteles".
El proyecto de construcción de nuevas escuelas surgió con el ex superintendente Roy Romer, quien se retiró en 2006, y concibió el plan basado en un modelo de pequeñas escuelas de aprendizaje, es decir, varias academias enfocadas en una disciplina individual que operan por igual dentro de un mismo campus.
"Eso permite ahorrar en construcción ya que la cafetería, el patio, el gimnasio, las zonas deportivas o el auditorio son de uso compartido", indicó Guy Mehula, jefe de la División de Servicios de Instalaciones (FSD) del Distrito Escolar.
Aunque algunos proyectos, como la recién inaugurada secundaria Edward Roybal han supuesto un mayor desembolso del inicialmente previsto, LAUSD tratará de ahorrar lo más que pueda en los meses sucesivos, sin descuidar los planes de construcción, luego de que el estado ha congelado por tiempo indefinido la concesión de los fondos mixtos derivados de los bonos aprobados por los votantes ante la situación fiscal que atraviesa California.
Dichos fondos podrían alcanzar los 1,000 millones de dólares retenidos en el otoño, mientras que desde FSD se recomienda a la Junta Escolar del distrito postergar algunos proyectos por valor de unos 500 millones que se hubieran financiado con las partidas ahorradas del programa de bonos.
No obstante, pese que desde el mismo Distrito Escolar se reconozca las limitaciones de vender bonos locales durante los próximos años, sus funcionarios sostienen que se logrará terminar a tiempo el programa de construcción de planteles para que en el 2012-13 todas las escuelas operen con el calendario tradicional, luego de en febrero pasado el LAUSD logró vender bonos por valor de 950 millones a un promedio de 4.86% de interés.
CALENDARIO TRADICIONAL
Entre tanto, las buenas noticias, luego de iniciarse en 2001, son que el programa de construcción de escuelas ha permitido hasta el momento que 114 planteles que operaban durante todo el año hayan recuperado el calendario tradicional de septiembre a junio. Pero aún falta que, con los 54 campus que restan por construirse, se alivie también el hacinamiento en las 141 escuelas que permanecen enseñando en varios carriles.
Entre ellas se encuentra la secundaria Santee, el único plantel que, pese a ser nuevo, tuvo que ofrecer clases en tres calendarios diferentes. Desde que abrió sus puertas en 2005, el número de alumnos en este campus ha pasado de los 3,036 en ese entonces a los 3,601 en este curso.
Con dicha escuela se hizo una excepción "para beneficiar a más jóvenes que de otra forma hubieran tenido que irse en autobús a estudiar a otra zona", explicó Mónica García, presidenta de la Junta Escolar de LAUSD, quien representa el área donde se ubica la Santee, al sur del centro de Los Ángeles.
"Nuestro compromiso es que cuando se acabe el programa de construcción, todos los niños tengan 180 días de instrucción", agregó refiriéndose al calendario tradicional, frente a los 163 días que se ofrecen cuando el año académico está dividido en tres o cuatro carriles.
Mientras tanto, otras secundarias tendrán en septiembre motivo para celebrar gracias al programa de nuevas escuelas. Después de casi dos décadas operando durante todo el año, la secundaria Roosevelt, con casi 5,000 estudiantes en el este de Los Ángeles, recuperará el calendario tradicional con la apertura de la secundaria Méndez en la misma zona.
"Hasta ahora, todo el mundo que vivía en el área geográfica de la Roosevelt tenía que ir a ella porque no había otra secundaria, pero el próximo curso asistirán a la Méndez los 800 alumnos que vivan más cerca de esta escuela", señaló Vicky Montes, directora de la oficina de Servicios de Control de Escuelas en LAUSD, que se encarga de acomodar los estudiantes cuando se abre un nuevo plantel.
La secundaria Méndez ofrecerá los grados del 9 al 11 el próximo curso, e incorporará el 12 un año más tarde, al tiempo que se inaugure en 2010 otra secundaria en Boyle Heights.
"Nuestra esperanza es que cambie la estructura de la Roosevelt y se convierta en un plantel con menos estudiantes y donde haya más atención por parte de maestros y consejeros, para que estén mejor preparados de cara a la universidad", dijo María Brenes, directora de La Lucha del Pueblo, cuya organización aboga por la mejora de la educación en el Este de Los Ángeles.
"La construcción que no hemos tenido por 34 años en LAUSD está cambiando el tipo de instrucción que se ofrece", apuntó García. "Ahora podremos ver más graduación yuna enseñanza más personalizada tras reducir el hacinamiento de estudiantes".
LA DISCORDIA
Tan sólo una de las 131 escuelas proyectadas que se construyan no estará a tiempo. La secundaria que está pendiente de edificarse en Maywood tendría que abrir sus puertas en 2012 pero no lo hará ahora hasta por lo menos dos años más tarde luego de que el terreno inicial que se había propuesto resultó estar contaminado.
El LAUSD ha elegido un nuevo lugar, donde tendrían que demolerse unas 100 unidades habitacionales que ha hecho surgir la división de los vecinos sobre la necesidad de la escuela.
Desde la organización Padres Unidos de Maywood, su coordinador Héctor Alavarado señala que "no hace falta otra escuela en la ciudad" al existir la Academia Maywood.
"El problema está en que en esa escuela aceptan niños de otros distritos y ciudades en lugar de darle prioridad a los de Maywood", dijo Alvarado. "Todo se resolvería si ahí fueran sólo niños de Maywood y Huntington Park, pero lo que el LAUSD quiere hacer es darle más dinero a los contratistas para hacer una escuela que no quiere la comunidad".
Diferente opina Gustavo Villa, secretario del Grupo Pro Mejoras de Maywood que, pese a reconocer que aunque "es doloroso tumbar casas, no hay ningún otro lugar donde construir el plantel".
"Esa escuela es muy necesaria, porque la secundaria Bell, donde tienen que ir muchos niños, fue construida para 1,500 alumnos y tiene unos 4,500", agregó Villa. "Donde se planea construir la nueva escuela es en el corazón de la ciudad, lo que hará hacer sentir más orgullosos a los niños de Maywood".
Por el momento, la Junta Escolar aprobó el nuevo lugar para construir la escuela, ubicado entre las calles 58, King, Mayflower y Slauson, mientras está pendiente de ser evaluado el terreno para redactarse el informe de conformidad sobre el impacto medioambiental.
Para Yolie Flores Aguilar, quien preside el comité de instalaciones en la Junta Escolar de LAUSD, resulta una prioridad que los planes de construcción de la escuela avancen ya que, de lo contrario, el Distrito Escolar podría perder fondos de Sacramento si continua retrasándose el proyecto.
Segunda Parte
Rubén Moreno/ ruben.moreno@laopinion.com
Aun con el descenso en el registro de alumnos y con 77 nuevos recintos abiertos hasta el momento, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) sigue teniendo más niños por escuela que la mayoría de los campus que hay en California.
Los planteles inaugurados recientemente, construidos para aliviar el hacinamiento de estudiantes en el resto de escuelas, no son la excepción. Por la intermedia Lietchy, abierta el curso pasado, desfilaron este año 1,915 estudiantes.
Suponen casi 450 alumnos más que los que cursaron en la intermedia más poblada del Distrito Escolar Unificado de San Diego, el segundo más grande del estado después de Los Ángeles.
La situación no es diferente en las secundarias. El plantel South East, abierto en 2005 en South Gate, acogió a 2,817 estudiantes, un 40% más que el promedio de la mayoría de secundarias en San Diego.
"En nuestras escuelas, estén en calendario tradicional u operen durante todo el año, los niños están como sardinas en lata", dijo David Tokofsky, ex miembro de la Junta Escolar de LAUSD, quien critica que la construcción de escuelas sirva de poco sino llega acompañada de una mejora en la instrucción. "Eso hace que sea difícil comparar los resultados académicos con otros distritos, porque en el nuestro hay más alumnos en los planteles".
El proyecto de construcción de nuevas escuelas surgió con el ex superintendente Roy Romer, quien se retiró en 2006, y concibió el plan basado en un modelo de pequeñas escuelas de aprendizaje, es decir, varias academias enfocadas en una disciplina individual que operan por igual dentro de un mismo campus.