El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, habla con reporteros tras su reunión con líderes hispanos donde se comprometió a impulsar la reforma.[Foto: AP]
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 Antonieta Cádiz/ Antonieta.cadiz@laopinion.com
 
WASHINGTON, D.C.- La incertidumbre prima cuando se habla de reforma migratoria en la capital de Estados Unidos. No es para menos, tras varios intentos fallidos, la situación de 12 millones de indocumentados sigue pendiente. Sin embargo, hay una persona que parece no tener problemas cuando se trata de buscar certezas: el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid.
De hecho, esta semana, el legislador realizó declaraciones en donde aseguraba a la prensa que tenía los 60 votos necesarios para sacar adelante la reforma migratoria en el Senado, aunque no se atrevió a referirse a lo que ocurre en la Cámara Baja, donde el número mágico son 218 votos.
Consultado por La Opinión, Reid dice que la reforma migratoria es parte esencial de su agenda, junto a salud y energía. “Estos tres temas representan las prioridades de los demócratas en el Senado. Como líder del la Mayoría estoy comprometido a que los tres se discutan en la plenaria de la Cámara Alta y vayan a votación”, enfatiza.
“Tenemos la voluntad para hacer las tres cosas. La independencia energética es necesaria para nuestra seguridad y nuestra economía. Debemos controlar los costos de la salud que están dejando a millones sin cobertura médica. Necesitamos una reforma migratoria integral, que provea un camino para la legalización de los 12 millones de indocumentados que viven en las sombras;,asegure nuestras fronteras y le permita a las familias unirse a sus seres queridos. Una prioridad no cancela a la otra”, asegura.
Sin embargo, cuando se escucha a Reid hablar del posible apoyo que tendría la reforma, por parte de ciertos miembros del partido republicano, es inevitable hacer una pausa y preguntarse si este escenario es realmente factible, sobre todo considerando las luchas partidarias que han aflorado en el Congreso, tras la nominación de la jueza Sonia Sotomayor.
 “Este tema lo venimos trabajando por varios años. Muchos de mis colegas republicanos entienden que es imprescindible que arreglemos el sistema inmigratorio del país”, responde el legislador del estado de Nevada.
“Confío en el apoyo de varios republicanos al igual que en años pasados.  Por ejemplo, en el 2006 pasamos una propuesta de inmigración en el Senado con 62 votos de los cuales 23 eran Republicanos”, agrega.
En el lado republicano la seguridad de Reid, no ha recibido desestimaciones, por lo menos hasta ahora. La vocera de la oficina del líder de la minoría en el Senado, Mitch McConnell dijo a La Opinión, que “no había comentarios sobre el tema”.
No obstante, para cualquier persona acostumbrada a indagar por los pasillos del Capitolio, cuando se habla de inmigración en ambas cámaras, es común encontrarse con más de una versión y un sólo mensaje común: “el problema son ellos, no nosotros”.
Eso fue lo que dijeron varios grupos activistas de Los Ángeles después de hablar con diversos representantes la semana pasada en el marco del lanzamiento de la campaña nacional Reforma Migratoria Pro América.
Eso es lo que explican también, varios ayudantes de legisladores que tienen plena consciencia respecto al orden de las prioridades en la agenda de la Casa Blanca y el partido azul.