Para algunos inmigrantes detenidos bajo el cargo de robo de identidad, la decisión emitida por la Corte Suprema podría representar ciertos cambios benéficos en su proceso judicial.

El lunes, la corte dio a conocer la decisión, aprobada por unanimidad, en el caso de Carlos Flores Figueroa, un inmigrante mexicano arrestado en 2006 que confesó haber usado un número falso de Seguro Social, pero que no reconoció haber suplantado la identidad de otra persona. Flores Figueroa usaba una combinación de números que eran los de otra persona, pero el fiscal no pudo demostrar que el acusado sabía que estaba usando un número legítimo que por tanto estaba suplantando otra identidad deliberadamente.

Esta decisión impide que en el futuro se inicien procesos con el cargo de robo de identidad contra inmigrantes en esta misma situación, a menos que el propio inmigrante deliberadamente use el documento para utilizar la identidad de otra persona. Sin embargo, la resolución también podría beneficiar en cierto modo a quienes hoy se encuentran detenidos enfrentando un proceso bajo los mismos cargos.

Según Enrique Arévalo, un abogado de inmigración, esta resolución constituye un nuevo elemento para la defensa de quienes están acusados de robo de identidad, que, bien manejado, podría hasta llevar a la anulación del proceso.

"A aquellas personas detenidas y encarando cargos similares a los de Carlos Ignacio Figueroa, deben dejarlas salir después de esta decisión, porque ésta lleva el peso del el Tribunal Supremo", explica Arévalo. "El gobierno federal no puede sostener un cargo de culpabilidad; esto viola los derechos básicos constitucionales de estas personas (…) y la Suprema Corte constituye la autoridad en esta instancia".