Alexandra Rodriguez, de siete años y estudiante de la Elemental Nancy López en Cahoon Park, Roswell, N.M., se prepara para participar en las festividades del Cinco de Mayo. (FOTO: AP Photo/Roswell Daily Record, Mark Wilson)
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Jorge Morales Almada / jorge.morales@laopinion.com

Iván Mejorado alza los hombros y en su rostro dibuja una sonrisa al revés cuando se le pregunta qué se festeja el Cinco de Mayo. Luego atina a responder: "Pos eso de la batalla de Puebla ¿no?". No está seguro, sólo sabe que es un día para celebrar y ondear la bandera mexicana.

Por eso ayer que acudió a la Placita Olvera se compró la bandera tricolor durante el cierre de los festejos del Cinco de Mayo que desde el fin de semana se llevaron a cabo en Los Ángeles.

Estadounidense de nacimiento, a sus 18 años de edad Iván asistió a la celebración junto con un grupo de estudiantes de la preparatoria Palmdale.

"Es una excursión de la escuela", dijo este chavalo hijo de padres mexicanos. "Venimos a celebrar porque es algo que nos enseñaron, pero mis papás no lo celebran, porque dicen que no es una batalla bien grande, como lo fue la Independencia".

Christian Tillman es otro de los estudiantes de ese grupo. Por su origen afroamericano llama la atención que lleve consigo una bandera mexicana.

"Venimos para aprender de la herencia hispana, porque esto es parte de la independencia de México de España", dice de manera errónea sobre el festejo del Cinco de Mayo.

Su compañera de aula, Kiara González, quien lleva por su parte la bandera de República Dominicana, de donde son sus padres, también cree que el Cinco de Mayo es para festejar la independencia de México.

Jenny Smith también participó en un viaje escolar de la preparatoria Agoura como parte de una clase de historia y reconoce que no sabe de qué se trata de la celebración.