Jorge Morales Almada / jorge.morales@laopinion.com
Iván Mejorado alza los hombros y en su rostro dibuja una sonrisa al revés cuando se le pregunta qué se festeja el Cinco de Mayo. Luego atina a responder: "Pos eso de la batalla de Puebla ¿no?". No está seguro, sólo sabe que es un día para celebrar y ondear la bandera mexicana.
Por eso ayer que acudió a la Placita Olvera se compró la bandera tricolor durante el cierre de los festejos del Cinco de Mayo que desde el fin de semana se llevaron a cabo en Los Ángeles.
Estadounidense de nacimiento, a sus 18 años de edad Iván asistió a la celebración junto con un grupo de estudiantes de la preparatoria Palmdale.
"Es una excursión de la escuela", dijo este chavalo hijo de padres mexicanos. "Venimos a celebrar porque es algo que nos enseñaron, pero mis papás no lo celebran, porque dicen que no es una batalla bien grande, como lo fue la Independencia".
Christian Tillman es otro de los estudiantes de ese grupo. Por su origen afroamericano llama la atención que lleve consigo una bandera mexicana.
"Venimos para aprender de la herencia hispana, porque esto es parte de la independencia de México de España", dice de manera errónea sobre el festejo del Cinco de Mayo.
Su compañera de aula, Kiara González, quien lleva por su parte la bandera de República Dominicana, de donde son sus padres, también cree que el Cinco de Mayo es para festejar la independencia de México.
Jenny Smith también participó en un viaje escolar de la preparatoria Agoura como parte de una clase de historia y reconoce que no sabe de qué se trata de la celebración.
"Estamos aquí para aprender de la cultura mexicana y pasar un buen rato, es una buena experiencia para aprender, porque es mi primera vez que festejo el Cinco ‘e Mayio", dice la adolescente anglosajona con ese acento particular al pronunciar la fecha.
El festejo del Cinco de Mayo se refiere al triunfo del Ejército Mexicano al mando del general Ignacio Zaragoza sobre el comienzo de la invasión de las tropas francesas en 1862. Fue una victoria militar que desde entonces ha sido objeto de orgullo del pueblo mexicano y que en la Placita Olvera de Los Ángeles empezó a celebrarse en 1883.
"Es el 126 aniversario, que se celebra aquí en la Placita, donde fue fundada la ciudad de Los Ángeles", comentó Martha Ceja, una de las organizadoras de los festejos de este año. "Aquí empezó a celebrarse desde entonces; aquí, donde se fundó la colonia hispana, aquí empezó la primera celebración después de la batalla de Puebla".
Se trata de una celebración, dijo, por una batalla de la que México se enorgullece al haber podido derrotar a los extranjeros.
"Aunque, le soy honesta, es una celebración para tener una excusa y unirse como mexicano, aparte del Día de la Independencia", comentó.
Para David Hayes-Bautista, profesor y director del Centro de Estudios sobre la Salud y Cultura de los Latinos en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), el significado de la celebración se ha perdido, ya que según sus investigaciones es un festejo que nace en Estados Unidos y no en México.
"Hay que entender que no es un festejo mexicano, es un festejo norteamericano creado por latinos, creado aquí durante la Guerra de Secesión", aseguró el catedrático. "Se comenzó a festejar a partir de 1862, tres semanas después, específicamente por los latinos en California".
La Guerra de Secesión o Guerra Civil de Estados Unidos fue un conflicto que se desarrolló entre 1861 y 1865, cuando los estados del norte, que buscaban la abolición de la esclavitud, se enfrentaron a los estados del sur, que se denominaron Estados Confederados de América y que habían proclamado su independencia.
"Durante la guerra, el triunfo de la batalla de Puebla no fue simplemente México contra Francia, fue la primera vez que unas fuerzas de libertad le ganaban a las fuerzas de la oligarquía", comentó Hayes- Bautista. "La batalla sirvió con un propósito social para los latinos en la guerra, porque los unió y les dio identidad como latinos y juraron jamás olvidar el festejo, pero en el transcurso hemos perdido [memoria], ahora nadie sabe por qué festejamos. Hay que recordar que no es simplemente una fiesta con guacamole y margaritas, sino que es tiempo de celebrar los principios de libertad y democracia".
José Eb, un inmigrante de Yucatán que ayer asistió a la Placita Olvera acompañado de su esposa Nora y su bebé, Brisa, vestida de china poblana, comentó que para él se trata de una tradición y que la histórica fecha representa un día de orgullo como mexicano.
Por su parte Mario de la Mora, otro de los asistentes al Festival del Cinco de Mayo en la Placita, planteó la batalla de Puebla como un partido de fútbol, en el que se siente muy contento de ser mexicano cuando se le puede ganar a un equipazo como Francia.
Jorge Morales Almada / jorge.morales@laopinion.com
Iván Mejorado alza los hombros y en su rostro dibuja una sonrisa al revés cuando se le pregunta qué se festeja el Cinco de Mayo. Luego atina a responder: "Pos eso de la batalla de Puebla ¿no?". No está seguro, sólo sabe que es un día para celebrar y ondear la bandera mexicana.
Por eso ayer que acudió a la Placita Olvera se compró la bandera tricolor durante el cierre de los festejos del Cinco de Mayo que desde el fin de semana se llevaron a cabo en Los Ángeles.
Estadounidense de nacimiento, a sus 18 años de edad Iván asistió a la celebración junto con un grupo de estudiantes de la preparatoria Palmdale.
"Es una excursión de la escuela", dijo este chavalo hijo de padres mexicanos. "Venimos a celebrar porque es algo que nos enseñaron, pero mis papás no lo celebran, porque dicen que no es una batalla bien grande, como lo fue la Independencia".
Christian Tillman es otro de los estudiantes de ese grupo. Por su origen afroamericano llama la atención que lleve consigo una bandera mexicana.
"Venimos para aprender de la herencia hispana, porque esto es parte de la independencia de México de España", dice de manera errónea sobre el festejo del Cinco de Mayo.
Su compañera de aula, Kiara González, quien lleva por su parte la bandera de República Dominicana, de donde son sus padres, también cree que el Cinco de Mayo es para festejar la independencia de México.
Jenny Smith también participó en un viaje escolar de la preparatoria Agoura como parte de una clase de historia y reconoce que no sabe de qué se trata de la celebración.