Carlos Avilés/ carlos.aviles@laopinion.com
Rosa Millán toca la foto de su hijo secuestrado, Briant Rodríguez, abraza una pequeña camisa azul y suelta en un llanto incontrolable. "Mi niño, mi niño, mi vida", sollozó la madre del pequeño de 3 años que desde el domingo fue secuestrado a punta de pistola en su casa y que ha levantado una cacería humana contra los dos sospechosos de llevarse al menor.
Con dos retratos hablados que fueron dados a conocer de los sospechosos, la puesta de varios carteles gigantes en dos autopistas con la foto de Briant —incluyendo uno en la frontera con México— y la colaboración que sostienen con varias agencias del orden público locales y extranjeras, las autoridades trabajan duro para poder pronto recuperar al menor con vida.
Al menos eso espera con ansias esta madre de familia que tomó el valor de reunirse con una decena de reporteros para pedir ayuda al público y mandar un mensaje a los criminales que se llevaron a su hijo, en una conferencia de prensa organizada por las autoridades.
"Por favor si alguien lo ve, llame a la policía; por favor, yo necesito ayuda para encontrar a mi niño", expresó entre llanto y dejando una pausa de silencio en el ambiente.
Enjuagó sus lágrimas y tras la pregunta de un reportero, envió otro mensaje más, esta vez a los secuestradores.
"Por favor déjenlo ir, mi hijo no les debe nada, yo no les debo nada, no le hagan daño por favor", añadió entre lágrimas.
Según el detective Douglas Hubbard, supervisor de la investigación, el domingo a las 2:30 de la tarde, dos hombres armados entraron a la residencia de Millán y amarraron a ella y a sus cinco hijos que estaban en la casa.
Los sujetos saquearon el lugar de objetos de valor que encontraron, como celulares y dinero, para luego tomar al menor como rehén.
La madre narró el lunes a este rotativo que un hombre agarró del brazo a Briant y la apuntó a ella con una pistola gritándole que se llevaría el niño a México y que lo mataría si llamaba a la policía.
Las autoridades, que desconocen el motivo del secuestro, señalaron que por el momento no se ha recibido ninguna solicitud de pago por el secuestro de parte de los sospechosos, aunque sí han recolectado alrededor de 80 pistas a través de alerta Amber, el sistema de rótulos gigantes en las autopistas del estado. Aún no han identificado a los sospechosos, descritos únicamente como jóvenes latinos de unos veinte años de edad.
"Los investigadores han estado trabajando contra el reloj para resolver este caso", expresó el Sheriff del Condado de San Bernardino (SBSD), Rod Hoops. "No hemos escatimado ningún recurso y haremos todo lo necesario para resolver este caso", agregó.
Hay colaboración directa con la Patrulla Fronteriza, con la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), la Patrulla de Carreteras (CHP), autoridades mexicanas y hasta un mensaje a transmitirse en el show de televisión "Los más buscados de América", son parte de los esfuerzos que realizan las autoridades para recuperar al menor.
Hubbard dijo a La Opinión que debido a que hay poca información y que la investigación está en curso no se puede especular si el secuestro pudo ser por venganza contra un miembro de la familia, un crimen aleatorio u algo parecido, debido a las condiciones económicas de la familia y la falta de contacto de los secuestradores.
"Es muy pronto para saber algo así, pero te puedo decir que no descartamos ninguna posibilidad en este crimen" acotó el investigador. "Lo que necesitamos es cualquier pista que nos ayude para resolver este secuestro", agregó.
Al momento del secuestro Briant portaba una camisa amarilla con mangas azules y pantalocitos color azul, con sandalias color negro.
El pequeño pesa de 40 libras, usa el cabello ondulado color claro y mide aproximadamente tres pies de alto.
Los secuestradores son descritos, el primero como un joven latino de 18 años de edad, delgado, de 5 pies y 8 pulgadas de alto y vestía una gorra negra, pantalones de mezclilla y una camisa verde.
El segundo secuestrador es también un latino de 24 años de edad, delgado, de 5 pies 10 pulgadas de altura, y vestía una camisa negra, pantalón negro y botas.
Ambos están armados y se consideran peligrosos, cualquier información puede ser dada al (866) 346-7632 o directamente a los detectives del SBSD al (909) 387-3589.
Cualquier información puede ser dada al (866) 346-7632 o directamente a los detectives del SBSD al (909) 387-3589.
Carlos Avilés/ carlos.aviles@laopinion.com
Rosa Millán toca la foto de su hijo secuestrado, Briant Rodríguez, abraza una pequeña camisa azul y suelta en un llanto incontrolable. "Mi niño, mi niño, mi vida", sollozó la madre del pequeño de 3 años que desde el domingo fue secuestrado a punta de pistola en su casa y que ha levantado una cacería humana contra los dos sospechosos de llevarse al menor.
Con dos retratos hablados que fueron dados a conocer de los sospechosos, la puesta de varios carteles gigantes en dos autopistas con la foto de Briant —incluyendo uno en la frontera con México— y la colaboración que sostienen con varias agencias del orden público locales y extranjeras, las autoridades trabajan duro para poder pronto recuperar al menor con vida.
Al menos eso espera con ansias esta madre de familia que tomó el valor de reunirse con una decena de reporteros para pedir ayuda al público y mandar un mensaje a los criminales que se llevaron a su hijo, en una conferencia de prensa organizada por las autoridades.
"Por favor si alguien lo ve, llame a la policía; por favor, yo necesito ayuda para encontrar a mi niño", expresó entre llanto y dejando una pausa de silencio en el ambiente.
Enjuagó sus lágrimas y tras la pregunta de un reportero, envió otro mensaje más, esta vez a los secuestradores.
"Por favor déjenlo ir, mi hijo no les debe nada, yo no les debo nada, no le hagan daño por favor", añadió entre lágrimas.
Según el detective Douglas Hubbard, supervisor de la investigación, el domingo a las 2:30 de la tarde, dos hombres armados entraron a la residencia de Millán y amarraron a ella y a sus cinco hijos que estaban en la casa.