Si alguien usa un número de seguro social que no sea el suyo para obtener, por ejemplo, crédito o trabajo, sólo está cometiendo el delito de robo de identidad si sabe a quién pertenece y no si simplemente se lo ha inventado.
Hasta ayer, parecía que cualquier uso indebido de un número de seguro social era acción suficiente como para que cualquier indocumentado pudiera ser sentenciado y hasta deportado del país, pero la Corte Suprema aclaró que para que pueda procesarse al sospechoso debe existir evidencia suficiente de que el acusado tenía la intención de cometer un robo de identidad o, cuando menos, tenía conocimiento de que los números ofrecidos como su supuesto seguro social correspondían a otra persona.
Tan pronto como el Alto Tribunal se pronunció al respecto, abogados y organizaciones pro inmigrantes mostraron su alegría, en lo que consideran "muy buenas noticias" para los indocumentados.
"Al fin se ha hecho una clara distinción entre quienes cometen actos criminales en el robo de identidad y las personas trabajadoras, que lo único que hacen es usar un número con el que buscan trabajar, sin tratar de hacer ningún daño a ninguna persona y sin entendimiento de a quién le pertenece", dijo Angélica Salas, directora de la Coalición de Los Ángeles para los Derechos de los Inmigrantes (CHIRLA).
La decisión de la corte, que fue unánime con nueve votos a favor y ninguno en contra, se asentó en el caso de Ignacio Carlos Flores Figueroa, un inmigrante mexicano arrestado en 2006, que confesó haber usado un número falso pero no admitió suplantar la identidad de nadie.
La combinación de números dada por Flores Figueroa podría simplemente no haber existido, pero el acusado no supo que los números inventados o al azar que ofreció como si fueran su seguro social eran en realidad los de otra persona. El fiscal no pudo probar que el acusado sabía que se trataba realmente de un número legítimo, por lo que la Corte diferenció ayer entre quiénes pueden ser acusados y quiénes no.
El juez Stephen Breyer constató que sólo en los casos donde "el acusado se valió de información de otra persona para acceder a su cuenta bancaria, el gobierno puede probar conocimiento previo con poca dificultad", y que dicha intención de usar un número de seguro social que le corresponde a otra persona es más fácil de determinar cuando se produce un robo de identidad.
Ésta es la primera vez que la Corte Suprema se pronuncia sobre este tema, beneficiando a los indocumentados que se hayan valido de la invención o el desconocimiento, luego de que el Congreso estipuló hace cinco años que los fiscales deben probar que los acusados sabían que los números de identidad pertenecían a otra persona para poder ser encontrados culpables.
"Aquí la palabra clave en el código de ley es ‘a sabiendas’; es decir, si utilizo un número sabiendo que es el de otra persona, sí soy culpable. Pero si me lo invento, la Corte no encuentra culpa ninguna, aunque ya exista ese número", explicó la abogada de inmigración Jessica Domínguez.
"Esta noticia es buena para toda persona que trabaja con un número de seguro social inventado. No estamos entrando en la legalidad de si es bueno o no hacerlo, y desde luego que no es recomendable porque hay otros castigos en que se puede incurrir al hacerlo, pero cuando menos la persona tiene una opción para poder defenderse", agregó.
Una persona a la que se encuentre culpable de haber usado un número de seguro social sabiendo que pertenece a otra persona puede enfrentar una pena de hasta dos años de prisión, pero para quienes se lo hayan inventado ni siquiera es motivo de deportación.
"Usar un número de seguro social inventado no conlleva cargos tan grandes como si se tratara de robo de identidad, y directamente el delito no es causa de deportación, aunque al indocumentado lo puedan deportar por otros motivos, como no tener papeles para permanecer legalmente", indicó Noemí Ramírez, presidenta de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración.
"En las redadas que se produjeron en Iowa, la gente ni sabía lo que era un seguro social y las deportaron. Si hubieran peleado su caso, no los hubieran encontrado culpables, pero fueron castigados por algo que ni sabían ni entendían", señaló Raúl Godínez, abogado experto en temas migratorios, quien recomienda pelear siempre los casos, aunque sea un indocumentado que crea no lleva las de ganar. "Lo que está diciendo la Corte aquí es que la ignorancia es un poco mejor que si lo haces intencionadamente".
Desde CHIRLA se mantiene que "el fallo destaca la necesidad de reformar las leyes migratorias de este país", mientras que los expertos recuerdan que aún tras la decisión de la Corte Suprema hay cargos que pueden enfrentar quienes hacen uso de un número de seguro social indebido, por lo que no se recomienda nunca utilizar más que el que gobierno le haya asignado a cada persona.
"Sigue habiendo castigos bajo leyes estatales y civiles, aunque el número haya sido inventado. La pena dependerá de cada caso específico y de las circunstancias que se den, pero los cargos pueden estar basados, por ejemplo, en cómo le afectó el crédito a la víctima, es decir, a la persona que le corresponde ese número que se haya dado", apuntó Domínguez.
Con información de AP.