Róger Lindo/ roger.lindo@laopinion.com
Altos funcionarios del gobierno estatal afirman que California debe maximizar los dólares provenientes del paquete federal de estímulo para sacarle provecho y potenciar otras industrias a largo plazo con miras a crear empleo.
"El plan de estímulo fue hecho para California", aseveró Kevin Klowden, economista del Milken Institute, durante un panel dedicado a analizar el impacto de ese programa federal en la economía de California. La discusión tuvo lugar en el marco de la Conferencia Global de esa institución que se celebra cada año en Los Ángeles.
Aproximadamente 10% de los 787 millones de dólares provenientes del plan de estímulo económico serán canalizados a California, una necesidad esencial para un estado que está al borde de la quiebra, y que ha recibido los grados más bajos de las calificadoras de Wall Street.
Dale Bonner, el secretario de Negocios, Transporte y Vivienda, explicó que la mayor porción de la partida de estímulo destinada a California será empleada en proyectos que ya están listos para arrancar, pero que California también necesita invertir en obras estratégicas para el estado, entre ellas las encaminadas a preservar y aumentar las fuentes de agua para la agricultura, la industria y el consumo individual.
Los fondos del paquete de estímulo están divididos en varias categorías. Algunos se asignan siguiendo fórmulas según población, disparidades económicas, etc. Otros se canalizan para rubros específicos, como educación, salud o transporte.
El funcionario dijo que las distintas esferas del estado van a trabajar juntas para utilizar el dinero de la manera más racional posible, y con la mayor participación de entidades estatales y regionales que se pueda, poniendo cuidado para evitar que unos proyectos obstruyan a otros.
El tono de este panel, sin embargo, fue poco optimista. Aún tomando en cuenta los fondos que aportará a California el paquete federal de estímulo, la cobija se queda corta, especialmente si se mira a largo plazo.
"Nuestra economía tiene algo de maníaco depresiva; cuando estamos bien nos sentimos bien; cuando nos deprimimos es cosa seria", dijo el tesorero del estado, Bill Lockyer, que pintó un cuadro gris de las finanzas, aún si se toma en cuenta los centenares de millones de dólares que se recibirán de Washington.
En comparación, indicó que en el cuarto trimestre del año pasado los ingresos provenientes del impuesto a las rentas cayeron 4% en el país, pero 10.9% en California; el impuesto al valor agregado, 6.1% y aquí 16.8%, mientras que los impuestos personales subieron 6% nacionalmente, pero disminuyeron en 3.5% en California.
California anunció la puesta a la venta de 6,850 millones de dólares en bonos de construcción, de los cuales 5,230 millones vienen amparados bajo el programa Build America Bonds, que permite a los estados vender bonos de infraestructura a amplios grupos de inversores. En este caso, el gobierno federal se hará cargo del 35% de los costos por interés, lo que permitirá al estado ahorrar entre 1,000 millones y 7,000 millones de dólares, explicó Lockyer.
"Nuestro déficit estructural continuará creciendo y este es un problema que probablemente no vamos a solventar con sólo crecer. Los expertos financieros coinciden en que ello va a requerir tomar una decisión difícil, porque estamos al límite de nuestra capacidad impuestaria", dijo el tesorero. A la vez mostró una transparencia proyectando el déficit del presupuesto de gastos de funcionamiento de 3,000 millones de dólares para el próximo año hasta 26,000 millones en 2013-14.
Las leyes del estado de California requieren una mayoría de dos tercios para aprobar un alza de impuestos, de manera que tendría que haber un cambio constitutucional para que la Legislatura, dominada por los demócratas, subiese las tasas actuales.
Según Kevin Klowden, economista del Instituto Milken, la clase empresarial se siente atraída por las ventajas únicas de conexión y conocimiento que posee California, pero hizo destacar también sus temores.
"Hay enormes oportunidades para el capital de riesgo en campos como las tecnologías verdes, pero algunos empresarios puede que acaben marchándose a Israel u Oregon. No pueden seguir con los costos de quedarse aquí".
El cuadro dibujado por estos panelistas contrastó con el optimismo desbordante que caracterizó la sesión de los premios Nobel en la jornada anterior del Instituto Milken.
Empezó con un análisis del Nobel de Economía 1992, Gary Becker, destacando las diferencias entre la Gran Depresión de los años 30 y la crisis actual, y terminó con el mismo Becker declarando su preocupación por el paquete de estímulo económico de la actual administración y defendiendo las políticas de George Bush de recortes de impuestos, especialmente para la clase empresarial.
Ayer en cambio, el Fondo Monetario Internacional dijo que no hay salidas fáciles de la recesión global. Predijo que la actividad económica mundial descenderá 1.3% en 2009, la caída más baja desde la segunda guerra mundial.
California anunció la puesta a la venta de 6,850 millones de dólares en bonos de construcción, de los cuales 5,230 millones vienen amparados bajo el programa Build America Bonds,
Róger Lindo/ roger.lindo@laopinion.com
Altos funcionarios del gobierno estatal afirman que California debe maximizar los dólares provenientes del paquete federal de estímulo para sacarle provecho y potenciar otras industrias a largo plazo con miras a crear empleo.
"El plan de estímulo fue hecho para California", aseveró Kevin Klowden, economista del Milken Institute, durante un panel dedicado a analizar el impacto de ese programa federal en la economía de California. La discusión tuvo lugar en el marco de la Conferencia Global de esa institución que se celebra cada año en Los Ángeles.
Aproximadamente 10% de los 787 millones de dólares provenientes del plan de estímulo económico serán canalizados a California, una necesidad esencial para un estado que está al borde de la quiebra, y que ha recibido los grados más bajos de las calificadoras de Wall Street.
Dale Bonner, el secretario de Negocios, Transporte y Vivienda, explicó que la mayor porción de la partida de estímulo destinada a California será empleada en proyectos que ya están listos para arrancar, pero que California también necesita invertir en obras estratégicas para el estado, entre ellas las encaminadas a preservar y aumentar las fuentes de agua para la agricultura, la industria y el consumo individual.
Los fondos del paquete de estímulo están divididos en varias categorías. Algunos se asignan siguiendo fórmulas según población, disparidades económicas, etc. Otros se canalizan para rubros específicos, como educación, salud o transporte.
El funcionario dijo que las distintas esferas del estado van a trabajar juntas para utilizar el dinero de la manera más racional posible, y con la mayor participación de entidades estatales y regionales que se pueda, poniendo cuidado para evitar que unos proyectos obstruyan a otros.