Jorge Morales Almada/ jorge.morales@laopinion.com
"Las armas nacionales se han cubierto de gloria. Las tropas francesas se portaron con valor en el combate y su jefe con torpeza". Fue el informe que el general Ignacio Zaragoza rindió al presidente Benito Juárez después de aquella histórica batalla en Puebla el 5 de mayo de 1862. Era la primera victoria del ejército mexicano contra unas tropas mejor preparadas que iniciaban la invasión de México y que desde Francia ordenaba Napoleón III.
Es el origen de la celebración que para muchos parece haber perdido significado y que sólo se limita a una ronda de cervezas y totopos con salsa. Sin embargo hay quienes encuentran en él, principalmente en Estados Unidos, un día de orgullo mexicano que se expresa a través de los gritos del mariachi, la artesanía, el baile y hasta la comida.
Así lo celebraron el fin de semana, y todavía hoy, los comerciantes de la Placita Olvera que llevaron a cabo el Festival del Cinco de Mayo con la presentación de bailes folclóricos, el tradicional mariachi y los típicos antojitos mexicanos.
Por su parte, el Centro Nacional Autrey llevó a cabo ayer el Festival Viva el Cinco con el objetivo de cumplir su misión de explorar experiencias y percepciones de los diversos pueblos del oeste de Estados Unidos para conectar su pasado con el presente y compartir el futuro.
En la Placita Olvera, cuyo festival concluye hoy a las 10:00 de la noche, también se llevan a cabo talleres culturales y clases para hacer piñatas de manera gratuita, y se presentan grupos musicales y venden artesanías mexicanas.
La semana pasada se llevó a cabo la ya tradicional Fiesta Broadway en el centro de Los Ángeles, a la que se estimó una asistencia de 500 mil personas y que ha sido catalogada como la celebración más grande del Cinco de Mayo en el mundo. Sí, más que en el propio México.
De hecho, en México la celebración de la histórica fecha se limita a un día de asueto para ciertas oficinas y escuelas públicas, mientras que en Estados Unidos, con el patrocinio de marcas cerveceras y de comida rápida, se ha convertido en una verdadera fiesta popular como la que ayer se llevó a cabo en el Sports Arena de Los Ángeles, donde miles de asistentes disfrutaron de las actuaciones de artistas mexicanos como Cristian Castro, La Arrolladora Banda Limón, Rieleros del Norte, Yuridia, Alegres de la Sierra, Invasores de Nuevo León, Los Caminantes, K-Paz de la Sierra, Olga Breeskin y Pedro Fernández, entre otros.
La fiesta de conciertos estuvo ambientada por populares conductores de radio, como el famoso Eddie "Piolín" Sotelo, además de que los asistentes tuvieron la oportunidad de disfrutar de una fría cerveza para el caluroso domingo y darle gusto al estómago en los puestos de comida mexicana.
¿Pero por qué la celebración del Cinco de Mayo es más popular en Estados Unidos que en México?
El profesor David Hayes Bautista, director del Centro de Estudios Latinos de Salud y Cultura en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), ha considerado esta fecha una celebración más estadounidense que mexicana.
En un reciente artículo titulado "Cinco de Mayo: The Real Story", el catedrático temerariamente afirma que no es una celebración mexicana.
"¿Por qué estamos celebrando una obscura batalla que tomó lugar en México hace casi 150 años? ¿Por qué los latinos en Estados Unidos celebran el Cinco de Mayo tan intensamente, cuando en México ni se celebra?", cuestiona el profesor de UCLA.
"La respuesta es sencilla: la celebración del Cinco de Mayo no es una fiesta mexicana, sino de la Guerra Civil estadounidense, creada espontáneamente por mexicanos y latinos en California que apoyaban la frágil causa de defender la libertad y la democracia durante sus primeros años", se autocontesta Hayes.
A pesar de la victoria en Puebla, en un año las tropas francesas invadieron México y coronaron a Maximiliano de Habsburgo, archiduque de Austria, emperador de México. Pero su imperio sólo duró tres años: en 1864 fue derrocado por un ejército al mando de Benito Juárez.
En la Placita Olvera, cuyo festival concluye hoy a las 10:00 de la noche, también se llevan a cabo talleres culturales y clases para elaborar piñatas de manera gratuita, así como la presentación de grupos musicales y donde se pueden encontrar en venta artesanías mexicanas.
Jorge Morales Almada/ jorge.morales@laopinion.com
"Las armas nacionales se han cubierto de gloria. Las tropas francesas se portaron con valor en el combate y su jefe con torpeza". Fue el informe que el general Ignacio Zaragoza rindió al presidente Benito Juárez después de aquella histórica batalla en Puebla el 5 de mayo de 1862. Era la primera victoria del ejército mexicano contra unas tropas mejor preparadas que iniciaban la invasión de México y que desde Francia ordenaba Napoleón III.
Es el origen de la celebración que para muchos parece haber perdido significado y que sólo se limita a una ronda de cervezas y totopos con salsa. Sin embargo hay quienes encuentran en él, principalmente en Estados Unidos, un día de orgullo mexicano que se expresa a través de los gritos del mariachi, la artesanía, el baile y hasta la comida.
Así lo celebraron el fin de semana, y todavía hoy, los comerciantes de la Placita Olvera que llevaron a cabo el Festival del Cinco de Mayo con la presentación de bailes folclóricos, el tradicional mariachi y los típicos antojitos mexicanos.
Por su parte, el Centro Nacional Autrey llevó a cabo ayer el Festival Viva el Cinco con el objetivo de cumplir su misión de explorar experiencias y percepciones de los diversos pueblos del oeste de Estados Unidos para conectar su pasado con el presente y compartir el futuro.
En la Placita Olvera, cuyo festival concluye hoy a las 10:00 de la noche, también se llevan a cabo talleres culturales y clases para hacer piñatas de manera gratuita, y se presentan grupos musicales y venden artesanías mexicanas.
La semana pasada se llevó a cabo la ya tradicional Fiesta Broadway en el centro de Los Ángeles, a la que se estimó una asistencia de 500 mil personas y que ha sido catalogada como la celebración más grande del Cinco de Mayo en el mundo. Sí, más que en el propio México.