Jorge Morales Almada/ jorge.morales@laopinion.com

Antes de que concluya el ciclo escolar, el Sindicato de Maestros de Los Ángeles (UTLA) arreció su campaña para presionar al LAUSD y evitar que miles de maestros sean despedidos debido a los problemas presupuestarios que enfrenta el sistema educativo.

Maestros, alumnos y padres de familias se manifestaron ayer a las afueras del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) al considerar que si no se movilizan los que más perderán serán los estudiantes.

La Junta Directiva del LAUSD sostuvo ayer una reunión en la que escuchó comentarios, en su mayoría de maestros, que recriminaron el envío de miles de cartas de despido, las llamadas pink slip.

Jasmine Segovia, profesora de matemáticas de la escuela intermedia Charles Maclay, viajó de Pacoima para manifestar su descontento por el inminente despido de unos 23 profesores de ese plantel, casi la mitad de su plantilla.

"Nosotros servimos a una comunidad pobre y estos recortes nos están afectando mucho por el esfuerzo de este año con un nuevo programa escolar que mejoró el ambiente de seguridad de los alumnos", dijo la profesora Segovia.

Por años la intermedia Charles Maclay ha padecido de problemas de inseguridad y bajo rendimiento, pero gracias a un nuevo programa, explicó, se han mejorado las condiciones. Sin embargo, resaltó, los 23 maestros que han recibido su carta son parte importante de ese esfuerzo.

Ninguno de los miembros de la Junta Directiva del LAUSD hizo declaraciones; sólo se limitaron a escuchar los comentarios del público.

Antes del 1 de julio el LAUSD deberá reducir unos 131 millones de dólares a su presupuesto para balancear sus finanzas y durante las últimas semanas ha estado haciendo ajustes, incluyendo el envío de las "cartas rosas" para eliminar plazas docentes.