Antonieta Cádiz /antonieta.cadiz@laopinion.com
WASHINGTON.- “Consejo y consentimiento”, son las palabras claves para la jueza Sonia Sotomayor y es lo que precisamente le debe otorgar el Senado para darle la entrada a la Corte Suprema de Estados Unidos. Un proceso que los expertos definen como uno de los más complejos en la burocracia del Capitolio.
Y es que ahora, el centro de la noticia se traslada al comité judicial del Senado, compuesto por 19 miembros entre los que se encuentran 12 demócratas y 7 republicanos. Éste es el órgano encargado de realizar las largas audiencias que decidirán el destino de la nominación de Sonia Sotomayor y donde se votará si la confirmación debe pasar al pleno de la Cámara Alta. Una vez ahí, un voto de mayoría simple, es decir 51, es suficiente para aprobar a la candidata del Presidente Obama.
Sin embargo, aunque a esto puede parecer sencillo, varios expertos coinciden en que definitivamente no lo es. Tom Korologos, cabildero republicano, que ha asistido a varios nominados a la Corte Suprema, dijo a la Opinión que la confirmación de un juez del máximo tribunal se realiza con extrema cautela.
“Cada persona que ingresa cambia la personalidad de la corte, por lo tanto es un proceso que se toma muy seriamente en Washington. Todo es importante a la hora de revisar los antecedentes. Desde lo que escribió en secundaria, hasta su historia como conductor, discursos que ha dado, asociaciones, etc. El nominado se debe preparar como nunca antes lo ha hecho en su vida, y es por eso que lleva tiempo estar listo”, explicó.
No extraña entonces, que funcionarios de la Casa Blanca señalaran ayer, que “se están preparando para la guerra”. Es por eso que se reclutó a Cynthia Hogan, consejera en jefe del vicepresidente Joe Biden y veterana en temas relacionados con el comité judicial, para asistir a Sotomayor.
Otra de las personas que fue mencionada como clave para presentar a la jueza hispana en el Capitolio fue el Senador de Nueva York, Chuck Schumer, miembro del comité judicial de la Cámara Alta.
A pesar de las reconocidas credenciales de la jueza hispana y de la amplia aceptación que parece tener su nombramiento, algunos expertos aseguran que el ambiente político en el Congreso es complicado.
“El clima no es bueno. Existen grandes divisiones en la actualidad”, explicó Korologos. Es por eso que él y varios analistas en la capital de Estados Unidos, han recomendado que la persona nominada por el Presidente tome una actitud moderada frente a temas polémicos y que la estrategia de la Casa Blanca se base en demostrar las calificaciones, credenciales y experiencia de la candidata, en lugar de destacar su origen étnico o vinculación con una comunidad en particular.
Sin embargo, a pesar de las divisiones partidistas, el panorama parece alentador para la jueza hispana. No sólo considerando la mayoría demócrata en el Senado, sino también las concecuencias electorales que el resultado de esta nominación puede arrojar.
¿Qué partido quiere cargar con el legado de haber sido el responsable de rechazar a la primera hispana en la Corte Suprema? Era una de las preguntas que se levantó con fuerza en la conferencia dada por funcionarios de la Casa Blanca ayer.
Visite el banco de fotos de la vida de la jueza Sotomayor. de la Casa Blanca:
http://www.whitehouse.gov/photogallery/Sotomayor-Bio/
Antonieta Cádiz /antonieta.cadiz@laopinion.com
WASHINGTON.- “Consejo y consentimiento”, son las palabras claves para la jueza Sonia Sotomayor y es lo que precisamente le debe otorgar el Senado para darle la entrada a la Corte Suprema de Estados Unidos. Un proceso que los expertos definen como uno de los más complejos en la burocracia del Capitolio.
Y es que ahora, el centro de la noticia se traslada al comité judicial del Senado, compuesto por 19 miembros entre los que se encuentran 12 demócratas y 7 republicanos. Éste es el órgano encargado de realizar las largas audiencias que decidirán el destino de la nominación de Sonia Sotomayor y donde se votará si la confirmación debe pasar al pleno de la Cámara Alta. Una vez ahí, un voto de mayoría simple, es decir 51, es suficiente para aprobar a la candidata del Presidente Obama.
Sin embargo, aunque a esto puede parecer sencillo, varios expertos coinciden en que definitivamente no lo es. Tom Korologos, cabildero republicano, que ha asistido a varios nominados a la Corte Suprema, dijo a la Opinión que la confirmación de un juez del máximo tribunal se realiza con extrema cautela.
“Cada persona que ingresa cambia la personalidad de la corte, por lo tanto es un proceso que se toma muy seriamente en Washington. Todo es importante a la hora de revisar los antecedentes. Desde lo que escribió en secundaria, hasta su historia como conductor, discursos que ha dado, asociaciones, etc. El nominado se debe preparar como nunca antes lo ha hecho en su vida, y es por eso que lleva tiempo estar listo”, explicó.
No extraña entonces, que funcionarios de la Casa Blanca señalaran ayer, que “se están preparando para la guerra”. Es por eso que se reclutó a Cynthia Hogan, consejera en jefe del vicepresidente Joe Biden y veterana en temas relacionados con el comité judicial, para asistir a Sotomayor.
Otra de las personas que fue mencionada como clave para presentar a la jueza hispana en el Capitolio fue el Senador de Nueva York, Chuck Schumer, miembro del comité judicial de la Cámara Alta.
A pesar de las reconocidas credenciales de la jueza hispana y de la amplia aceptación que parece tener su nombramiento, algunos expertos aseguran que el ambiente político en el Congreso es complicado.
“El clima no es bueno. Existen grandes divisiones en la actualidad”, explicó Korologos. Es por eso que él y varios analistas en la capital de Estados Unidos, han recomendado que la persona nominada por el Presidente tome una actitud moderada frente a temas polémicos y que la estrategia de la Casa Blanca se base en demostrar las calificaciones, credenciales y experiencia de la candidata, en lugar de destacar su origen étnico o vinculación con una comunidad en particular.
Sin embargo, a pesar de las divisiones partidistas, el panorama parece alentador para la jueza hispana. No sólo considerando la mayoría demócrata en el Senado, sino también las concecuencias electorales que el resultado de esta nominación puede arrojar.
¿Qué partido quiere cargar con el legado de haber sido el responsable de rechazar a la primera hispana en la Corte Suprema? Era una de las preguntas que se levantó con fuerza en la conferencia dada por funcionarios de la Casa Blanca ayer.