Eileen Truax/ eileen.truax@laopinion.com

El momento es perfecto para ellos: el Senado inicia audiencias en torno a una reforma migratoria; en diversas ciudades del país se realizarán marchas con motivo del 1 de mayo, y el virus de la gripe porcina afecta a México y su efecto aumenta en Estados Unidos.

Estos acontecimientos han sido el caldo de cultivo para que los grupos antiinmigrantes salgan a la luz otra vez, elevando su actividad en las últimas semanas. Grupos como Americans for Legal Immigration (ALIPAC) han iniciado fuertes campañas en contra de la postura del gobierno de Barack Obama de promover el debate de una posible reforma migratoria.

Otras organizaciones como Federation for American Immigration Reform (FAIR) realizan una campaña de cabildeo en Washington con motivo del inicio de las audiencias en el Congreso.

Y otras, como el Center for Immigration Studies, aducen a los inmigrantes como la razón del desempleo y en días recientes, con motivo de la gripe porcina, vuelven a pugnar por el cierre de las fronteras.

"No decimos que se deba cerrar ahora, por esta razón", puntualiza Mark Krekorian, director de esta última organización. "Lo que queremos decir es que tenemos años denunciando que no existe un control en la frontera, y si por ésta o por otra razón nos viéramos en la necesidad de cerrarla, no podemos hacerlo porque no hay control sobre ella".

Con respecto a las marchas pro inmigrantes de este viernes, Krekorian ironiza un poco. "Yo apoyo esas movilizaciones" porque son desastrosas.

Los organizadores son poco ‘sofisticados’ y no entienden cómo se debe ver el espectáculo en la televisión: deben tener banderas estadounidenses y no llevar carteles provocadores, como "esta es nuestra tierra" o "reconquista". Creo que esta vez serán aún menos cuidadosos porque sienten que el gobierno de Obama está de su lado".