Miembros del Sindicato Unido de Constructores de América del Norte (LIUNA), así como familias perjudicadas por la crisis inmobiliaria, se manifiestan frente a las oficinas de la compañía KB Home en Westwood. [Foto: J. Emilio Flores/La Opinión]
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Pilar Marrero/  pilar.marrero@laopinion.com

KB Home es uno de los constructores de vivienda más grandes de Estados Unidos y su imperio ofrece la posibilidad de elegir una casa diseñada "con gran elegancia" por Martha Stewart, o de vivir en una comunidad donde los cuartos se diseñan con temas de muñequitos de Disney.

"Ven a la casa de la magia" (Come home to the magic), reza el anuncio cuando uno entra a la página en la internet de la empresa, KBHome o KBCasa, dependiendo si es en inglés o en español.

Pero poco a poco, otra realidad irrumpe en el "sueño americano" de quienes pusieron todas sus esperanzas en la compra de una vivienda a KB Home: los casos de embargo en sus comunidades.

Muchos de sus compradores en California y Arizona son latinos que obtuvieron hipotecas de alto riesgo por medio de sus prestamistas socios: KB Countrywide, una asociación entre KB y la controversial Countrywide Financial.

El año pasado, Countrywide Financial fue acusada por la procuraduría general de California de hacer publicidad engañosa y presionar a compradores a entrar en hipotecas de alto riesgo.

En octubre, el procurador Jerry Brown llegó a un acuerdo con Countrywide por 8,680 millones de dólares, que incluía la obligación de ofrecer hipotecas modificadas a menor precio para los afectados.

Pero la demanda no llegó a tiempo para todo el mundo. Ayer, frente al rutilante rascacielos que KB Home tiene en Westwood, desde donde maneja su multimillonaria corporación —que en su más reciente reporte refleja una pérdida de más del 60% en ganancias respecto al año anterior— varios dueños de viviendas y ex empleados de la construcción de la empresa protestaban ruidosamente.