Todos los días los jóvenes se ven expuestos a la publicidad de bebidas alcohólicas por diversos medios. [Fotos: Archivo]
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Claudia Núñez/ claudia.nunez@laopinion.com

A la mañana siguiente su cuerpo le "dijo" que algo estaba mal. Pero fue por boca de sus "amigos" que la niña de 13 años se enteró de que cuatro hombres la habían violado.

De acuerdo con sus declaraciones, ella no supo cómo llegó a la recámara principal de la casa donde había acudido para celebrar un cumpleaños y, mucho menos, cómo cuatro presuntos pandilleros le desgarraron la vagina mientras la jovencita yacía completamente ebria.

El caso que esta semana fue llevado a juicio y en el que se acusa de violación sexual bajo intoxicación a Mario Santibáñez, de 22 años; Diego Ramírez, de 19; Daniel Ramírez, de 23, y Gustavo Gomes, de 18, no es un hecho aislado. Por el contrario, se trata de un crimen que según reportes recientes va en aumento.

Autoridades del condado de San Diego, por ejemplo, reportaron que en 2007 se registraron 39 violaciones bajo intoxicación de bebidas y drogas; para 2008 la cifra ya alcanzaba 61, es decir un aumento del 60% en apenas un año.

Una tendencia similar registró los condados de Riverside con 16 casos el año pasado y apenas nueve en 2007.

San Bernardino también duplicó los casos de violación sexual bajo intoxicación de tres casos en 2007 y seis para 2008.

Pero las estadísticas pudieran ser aún más alarmantes, y es que apenas una bajo índice de violaciones se denuncia oficialmente, un hecho al que se le suma lo difícil que resulta probar ante un juez que la violación surgió a raíz de la intoxicación.

Estar inconsciente durante un abuso sexual por el uso de alcohol o drogas es el mismo factor que vuelve vulnerable a la víctima frente a un juez, indican expertos en el tema.