Arnold Schwarzenegger.[Foto: Aurelia Ventura/La Opinión]
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SACRAMENTO.— El legado político del gobernador Arnold Schwarzenegger podría ponerse en riesgo si las seis medidas que aparecerán en la boleta electoral del 19 de mayo no son aprobadas por los votantes, como ocurrió en noviembre de 2005, cuando los electores rechazaron completamente sus propuestas para reformar el estado.

En 2003, Schwarzenegger logró destituir al ex gobernador Gray Davis y ganó la gubernatura del estado al prometer que resolvería la crisis presupuestaria y reformaría un sistema que provoca recurrentes desbalances financieros.

Sin embargo, seis años más tarde, gracias a una combinación de factores agravados por la recesión económica del país y el consiguiente desplome de los ingresos a las arcas estatales, el gobernador no ha podido cumplir con su promesa de campaña y liberar al estado del principal desafío que lo atormenta: un constante y creciente déficit fiscal.

El gobernador se juega el todo por el todo con las medidas que aparecerán en la boleta electoral de la elección del 19 de mayo.

En lo económico, si esas medidas no son aprobadas, de inmediato resurgirá un déficit de 6 mil millones de dólares, y se reanudará la fiera batalla entre el gobernador y legisladores republicanos y demócratas en torno a cómo cerrar ese faltante.

Pero desde el punto de vista político, se prevé que ante un fracaso electoral, el 19 de mayo, la figura del gobernador se debilitaría y su tan anhelado legado político se encontraría en riesgo, a decir de analistas.

La última encuesta del Instituto de Política Pública de California (PPIC) de marzo pasado daba cuenta de que al menos tres de las seis medidas encaminadas a resolver la crisis presupuestaria no contaban con el apoyo necesario para ser aprobadas.