Nunca antes una cantidad tan alta de docentes había compartido la preocupación de saber que el próximo año pueden no estar en el salón de clases. Mientras que mañana es el último día que los distritos escolares tienen para enviar avisos a quienes están más cerca de ser despedidos, hasta ayer la Asociación de Maestros de California (CTA) contabilizaba 26,590 notificaciones.
Es decir, nueve de cada 100 maestros que imparten la enseñanza básica en los planteles públicos de California corren el riesgo de perder su empleo, ante los 11,600 millones de dólares que serán recortados en el sistema educativo durante los próximos 15 meses.
Comparado con quienes recibieron un aviso similar el año pasado, la cifra casi se ha triplicado: en aquel entonces, unos 10 mil maestros fueron notificados y de ellos cerca de la mitad fueron despedidos. Lo que resta saber es cuántos perderán el trabajo esta vez, lo que ha creado mayor incertidumbre entre los docentes.
"Estoy muy nervioso", aceptó Julián De La O, quien desde hace cuatro años y medio imparte historia en la secundaria Miguel Contreras. Aunque técnicamente no está en la categoría que el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) ha establecido para enviar notificaciones, no descarta recibir una de ellas.
"Soy uno de los maestros con menos tiempo y hay muchos dando clase de historia. Con los derechos de señoría, los administradores que sean despedidos pueden tomar el puesto del maestro y desplazarnos a los demás", indicó. "No tengo un plan B, esto es lo único que sé hacer".
Ante las decisiones tomadas por muchos distritos escolares, la comunidad docente no se quedó ayer de brazos cruzados. Durante todo el día, y en todo el estado, miles de educadores, acompañados de estudiantes y padres de familia, se dejaron notar en calles y escuelas para oponerse a los posibles despidos que enfrentan.
Muchos lo hicieron vistiendo de rosa. Algunos con una camisa, otros con una chaqueta o con la corbata. El llamado, organizado por CTA, respondió al color con el que se conocen las notificaciones (pink slips) y se tradujo en marchas, protestas y con la entrega de misivas en la comunidad donde enseñan.
"Tenemos que crear conciencia para que la gente entienda el efecto devastador que pueden tener los posibles despidos. Y lo más importante, que sepan lo que significa para sus hijos si aumenta la cifra de niños en el salón de clases, o se eliminan programas como los de arte y los idiomas", dijo Frank Wells, portavoz de CTA.
"Los maestros son cruciales para la educación de nuestros hijos, tienen que venir con una solución mejor para resolver la crisis, esto no se resuelve despidiendo a maestros porque al final de cuentas son los estudiantes quienes sienten el efecto", dijo Allison Berry, con una hija en el noveno grado.
"El único momento que acaparamos a la prensa es cuando se trata de hablar de tragedias. Es triste, porque este distrito [LAUSD] ha hecho grandes logros con la ayuda de los docentes", dijo A.J. Duffy, presidente de Sindicato de Maestros de Los Ángeles (UTLA). "Ha sido con la ayuda de los maestros que hemos logrado más ganancias en los resultados que ningún otro distrito en el estado; pero si hay despidos ahora, de seguro no van a regresar más para trabajar en la educación".
"El gobernador y el distrito podrán tener el control de la situación económica, pero yo tengo el control de mi vida y se que quiero trabajar en una escuela", dijo Stuti Goswamy, quien ayer se manifestó antes de entrar a enseñar su clase. Imparte desde hace dos años en la escuela Miguel Contreras y aún está obteniendo su credencial para maestra. Teme ser una de las personas que en las próximas horas reciba una notificación de posible despido.
El superintendente de LAUSD, Ramón Cortines, ha señalado que los despidos son "necesarios para mantener a este distrito hacia adelante en la crisis económica", aunque espera saber el presupuesto final de California y los fondos federales que lleguen a las escuelas para hacer las recomendaciones necesarias que considera "las más difíciles".
"La eliminación de posiciones en la oficina central creará un efecto dominó donde los trabajadores regresarán a las escuelas, reemplazando a directores y maestros", indicó.
Desde la oficina del gobernador, Arnold Schwarzenegger, se espera que con las decisiones locales se puedan evitar despidos de maestros, luego de que los distritos escolares tendrán la última palabra, una vez que reciban las partidas asignadas, tras obtener cierta flexibilidad en el manejo de los fondos que antes no era permitida por ley.
"A la vista del déficit fiscal de 42,000 millones de dólares, el gobernador ha hecho esfuerzos extraordinarios para asegurar que las escuelas de California tuvieran la flexibilidad de presupuesto con la que puedan dar prioridad a sus gastos en lo que más necesiten durante esta recesión económica nacional", señala una declaración de la oficina del gobernador enviada a La Opinión.
"Antes de que los recortes fueran decretados, California ya estaba en la posición 47 del país en el gasto por estudiante. Estos recortes de seguro nos van a empujar todavía más abajo en la tabla", señaló el superintendente de Instrucción Pública, Jack O’Connell. "Nuestro futuro depende de nuestra habilidad para preparar a la próxima generación para el éxito en la economía global cada vez más competitiva".
"La crisis en el presupuesto y los despidos de maestros de los que ahora estamos siendo testigos hacen que el reto sea mucho, mucho más difícil. Para poder proveer una educación de calidad a nuestros estudiantes debemos salir de la montaña rusa en la que está el presupuesto y encontrar una solución estable, a largo plazo, para financiar la educación", agregó. "Nuestro futuro depende de eso".
En el Distrito Escolar Unificado de Montebello (MUSD), su Junta de Educación decidió no despedir a ningún maestro, pese a tener que hacer frente a un recorte de 50 millones de dólares para los próximos tres años.
Pero aun así, algunos miembros de dicha mesa, junto al superintendente de la institución, se manifestaron ayer en la calle "en solidaridad con los demás maestros de otros distritos escolares", rodeados de trabajadores que vestían alguna prenda de color rosa.
"Gracias a que unos cien maestros han accedido a retirarse antes de tiempo podremos evitar despidos de quienes acaban de comenzar", dijo Héctor Chacón, miembro de la junta de MUSD.
"En Montebello somos muy afortunados de que no habrá despidos, pero en realidad esto no puede pasar en todos los distritos porque cada quien trabaja con presupuesto distinto y tiene necesidades diferentes", señaló por su parte Diana García, presidenta de la Asociación de Maestros de Montebello. "Sin embargo, algo de impacto sí que se notará en los salones porque se eliminarán programas y de momento no se estará contratando".
Distinta situación se vive en el Distrito Escolar Unificado de ChinoValley, donde su Junta de Educación aprobó no sólo el envío de notificaciones a 160 maestros, sino que también acordó el cierre de tres escuelas primarias, para hacer frente a un déficit de 44 millones de dólares.
Unos 1,400 alumnos quedarán afectados y comenzarán el curso en un nuevo plantel.
"Trataremos de acomodar a todos los estudiantes en escuelas del distrito que estén próximas a su vecindario, mientras que haremos todo lo posible para que los maestros afectados encuentran un puesto en otro plantel", dijo Julie Gobin, portavoz del distrito.
"El envío de notificaciones de posible despido no está ligado con el cierre de las escuelas, son dos apartados diferentes, por lo que habrá maestros en las escuelas que se cierren que seguirán trabajando", aclaró.