La actual titular del Departamento del Trabajo tiene un historial de lucha por los derechos laborales.[Foto: AP]
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WASHINGTON, D.C.— La secretaria del Trabajo, Hilda Solís, hija de inmigrantes latinos, asumió ayer su cargo con el compromiso de trabajar duro en tiempos difíciles y escuchar "a los que trabajan en las oficinas, pero también a quienes las limpian".

El vicepresidente, Joe Biden, tomó juramento a Solís, que estuvo acompañada de su marido, Sam, y dos de sus seis hermanas, Ana y Leticia.

Solís, de padre mexicano y madre nicaragüense, se convirtió en la primera mujer de origen hispano al frente de este departamento, en lo que supone la representación del sueño americano para muchos latinos.

Biden destacó el compromiso de Solís durante toda su carrera, "una mujer que no sólo lucha por los demás, como todos sabemos por su historial en el Congreso, sino capaz, honesta y servicial", dijo.

El vicepresidente señaló que como hija de inmigrantes "conoce la vida real de la gente, las preocupaciones reales de la gente, entiende lo duro que es y sabe que esto es más que un cargo. Aquí entran factores como la dignidad, el respeto. Hilda entiende eso".

La nueva secretaria del Trabajo fue la primera hispana en el Senado de California. En el año 2000 saltó a la política nacional como representante en la Cámara, desde donde ha defendido los derechos de los trabajadores y las causas medioambientales.

"Ella ha demostrado su gran integridad cada día en el Congreso", dijo Biden, quien recordó que también se ha implicado en la lucha contra la violencia doméstica y en la reforma del sistema sanitario.

En este departamento "nadie va a quedar fuera de la energía de Hilda", aseguró.

La secretaria asumió "con honor, humildad y energía" ante las dificultades que afronta el país y se mostró abierta a dialogar con los sindicatos y empresarios para recuperar el empleo.