José Torres padeció un calvario de cuatro años en el local de lavado de Autos "Vermont", en Los Feliz, un negocio con cuestionables prácticas laborales similares a la esclavitud, de acuerdo con una demanda presentada ayer por la Procuraduría de Los Ángeles.
Como limpiador de vehículos, Torres calló los abusos de sus patrones. Le pagaban menos que el salario mínimo, sin cubrir horas extras, no había descansos, ni protección contra químicos, ni agua para beber. Se les requería comprar uniformes de su bolsillo.
"Me decían que si no me gustaba, que buscara otro empleo, que no tenía derecho a hablar o llamarían a la Policía", recuerda.
Por una larga lista de violaciones laborales, ayer la Procuraduría de Los Ángeles interpuso 176 cargos criminales en la corte del Condado contra los propietarios de este negocio, Benny y Nissan Pirian, y su gerente, Manuel Reyes.
La investigación, encabezada por esta dependencia y el Departamento Federal del Trabajo, concluyó que las mismas prácticas se efectuaban en otros tres locales de limpieza de vehículos, también propiedad de los Pirian: Celebrity, Five Star y Hollywood.
"Desafortunadamente muchos locales de lavado de autos en esta ciudad son dirigidos por dueños y gerentes inescrupulosos", declaró el procurador Rocky Delgadillo.
"En algunas locaciones la única agua para beber era la que utilizaban para limpiar los vehículos", añadió el procurador.
Bosbeli Reyna, otro lavacoches que colaboró en la investigación, contó que debían manejar químicos tóxicos sin protección de manos, rostro o nariz.
"Es una de las peores industrias", recalcó Reyna, originario de Guatemala y quien laboró ahí durante dos años.







