Cesar Juárez, un jornalero de origen guatemalteco, lleva tiempo sin trabajar. Las empresas de California aún no están listas para contratar. (FOTO: Aurelia Ventura/La Opinión)
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A menos que se piense que la economía estadounidense marcha hacia la total destrucción, es fiable esperar que California se recuperará uno de estos días. Pero ese momento no está próximo, a juzgar por los datos recientes del MetroMonitor de la Brookings Institution.

Este tabulador, que lista las 100 metrópolis más importantes del país, sitúa las ciudades californianas entre las 20 más rezagadas en crecimiento económico, especialmente las de San Bernardino y Riverside, una de las regiones más golpeadas por el descalabro inmobiliario y financiero que empezó el año pasado. Estas ciudades, dice el reporte, han tenido pérdidas encima del 8% en su mercado de trabajo desde que la curva de sus economía alcanzó por última vez un máximo.

Es más, en una lista de las 40 metrópolis en vías de recuperación compilado por BusinessWeek, no figura ninguna ciudad de California.

Según un sondeo desvelado ayer, sólo 29% de las compañías del estado piensa aumentar personal en los próximos seis meses, en tanto que el 58% planea reducir sus bonificaciones,

Grant Thornton LLP, la autora del estudio, reveló también que sólo el 44% de los consultados no cree que la economía de California mejore en ese período. Arriba de un tercio, 39%, ha recortado beneficios médicos y 26% las contribuciones al plan de retiro 401k de sus empleados.

El desempleo en California se ubica en 12.2% por segundo mes consecutivo, pero en Los Ángeles asciende a 13.3%.

"Tenemos un rezago por los problemas causados por el déficit presupuestario estatal", dijo Jack Kyser, economista fundador de la Corporación de Desarrollo Económico del Condado de Los Ángeles (LAEDC). A aquel se agrega, explicó, la crisis en la construcción residencial, uno de varios factores que mantendrán deprimida la economía del estado.