WASHINGTON, D.C.— El incidente violento en el que fallecieron ayer 12 personas en la base Fort Hood del Ejército de Estados Unidos ha puesto una vez más de actualidad el aumento de la violencia y los suicidios en las filas militares de este país.

Aunque todavía se desconoce el móvil del incidente de ayer, los expertos consideran posible que se deba al "desorden de estrés postraumático" que sufren muchos soldados especialmente tras participar repetidamente en las guerras de Irán y Afganistán, y que es el culpable del incremento de los suicidios en las filas militares.

Según Robert Ursano, director del Departamento de Psiquiatría en la Universidad de Ciencias de la Salud, dijo que ese es el factor más importante.

Pero en su opinión, tampoco se deben olvidar los problemas económicos, los familiares y el abuso de alcohol entre los militares.

La situación ha llegado a tal punto de gravedad que el Pentágono ordenó un estudio de cinco años que a un costo de unos 50 millones de dólares, que investigará la salud mental y las causas de la muerte autoinfligida entre miembros del Ejército.

En el estudio, que incluirá a casi todo el más de medio millón de miembros de esa rama de las Fuerzas Armadas, participan sus autoridades, así como científicos del Instituto Nacional de Salud Mental y las universidades de Harvard, Columbia y Michigan.

A comienzos de este año, el Ejército confirmó el suicidio de 143 de sus miembros en 2008. Esa fue la cifra más alta en tres décadas desde que esa rama militar empezó a llevar a cabo registros.

Además, la cifra de 20.2 suicidios por cada 100 mil soldados es superior a la media civil de 19.5 por cada 100 mil personas registrada en 2005.